Como ya nos ha sucedido con Mozart o Lizst, resulta difícil encontrar una manera entre las muchas posibles de abordar una personalidad tan multifacética como Rossini. En principio habíamos pensado acercarnos a su época con la grabación más antigua, de 1914, que se conserva de su Stabat Mater en cilindro de cera,

o bien de las fotografías realizada en  1858 y 1865 230px-Composer_Rossini_G_1865_by_Carjat150px-Rossini1

o de los antiguos manuscritos del músico (pulsad en cada imagen)

lomo Portada

o de las innumerables facetas de un artista precoz y superdotado, capaz de intervenir en una orquesta a los seis años, aprender a tocar la espineta  desde muy niño, a obtener un premio de composición a los dieciséis años, a componer y estrenar con éxito su primera ópera  a los dieciocho o a llegar  ser considerado el mejor compositor de la época antes de cumplir los veinticinco años.

También podríamos habernos acercado a tan importante músico a través de las vicisitudes históricas de la política europea en su época, tan marcada por la evolución de los Estados Pontificios a los que pertenecía  la ciudad de Pésaro donde nació en 1792, a las puertas de la revolución francesa. ..

Pero la verdad es que nada nos ha parecido mejor que sumergirnos en la historia y la audición de la obra a que hoy queremos hacer referencia: su famoso Quartetto,  sin acompañamiento , como novena parte de su Stabat Mater.

Copiamos aquí, de Wikipedia, dicha historia:

“La obra corresponde a la época de madurez de este compositor quien principalmente se dedicó a componer óperas y no obras religiosas. Este compositor vivió cómodamente desde el punto de vista económico en la sociedad parisina de su época pudiendo permitirse dejar de componer óperas para escapar del estrés que esto le producía. No obstante, tras “jubilarse” siguió componendo algunas obras, entre ellas Stabat Mater.

El Stabat Mater de Rossini está estrechamente vinculado a España ya que le fue encargado en una visita a Madrid en febrero de 1831. Rossini dirigió una representación muy celebrada del Barbero de Sevilla en presencia del propio Fernando VII; a la función acudió el archidiácono Manuel Fernández Varela quien, entusiasmado, deseaba poseer un manuscrito de Rossini y un Stabat Mater que rivalizase con el famosísimo de Pergolesi. A Rossini, compositor de óperas bufas, le pareció un encargo demasiado serio, por lo que fue reticente en un primer momento, aunque finalmente accedió a componerla dado que el prelado era gran amigo de su protector, Alejandro Aguado. La única condición que impuso el compositor fue que la obra no podía ser vendida ni publicada y recibió a cambio de su composición una tabaquera de oro encastrada de diamantes que le donó el propio Varela.

Aunque se esperaba la obra para la pascua de 1832, Rossini no encontraba suficiente inspiración para las secciones 2, 3 y 4, con la parte más floja del texto de la poesía latina, por lo que pidió a su amigo el compositor y director musical del Théâtre Italien de París, Giovanni Tadolini que completase la obra.

A pesar de la decepción que ello supuso para el archidiácono Varela, la obra fue finalmente estrenada en la iglesia del Convento de San Felipe del Real de Madrid el Viernes Santo de 1833.

A la muerte de Varela en 1837, y contrariamente a lo convenido inicialmente, el manuscrito fue vendido a un privado y posteriormente a un editor musical de París, lo que arrancó la furia de Rossini ante la embarazosa situación que podría haberle causado que se conociese que parte de la obra no la había compuesto él mismo. El compositor consiguió recuperar el manuscrito y compuso las partes que había dejado en manos de Tadolini, dotando a la obra de un gran sentido de unidad, añadiendo como final la sección décima: “Amen, in sempiterna saecula”.

Finalmente la obra completa fue estrenada por primera vez en París el 7 de enero de 1842 en la Sala Ventadour con gran éxito. La siguiente interpretación se realizó en Bolonia dirigida por Gaetano Donizetti. Sin embargo, desde el estreno, Rossini fue acusado por algunos críticos por exceso de teatralidad en la composición que, según estos, “no está acorde con la transmisión del sentido místico de la religiosidad que emana de la secuencia de Jacopone da Todi“.

De esa manera hemos acabado sumidos en una audición de esta obra completa:

En el Festival de Salzburgo de 2011, Ana Netrebko , Marianna Pizzolato, Matthew Polenzani  e Ildebrando D’archangelo, con el Coro y Orquesta de la Accademia Nazionale di Santa Cecilia, dirigidos por Antonio Papano interpretan esta obra completa.  La presentadora Barbara Rett cuenta (en alemán) la azarosa e interesante historia de esta composición, íntimamente ligada a España.

Aunque merece la pena seguir las recomendaciones de Auden en su espléndido poema –aquí su emocionante recitado en “Cuatro  bodas y un funeral” o en la versión de la BBC:

Stop all the clocks, cut off the telephone.       Parad los relojes, descolgad el teléfono
Prevent the dog from barking                        Impedid que ladre el perro
with a juicy bone,                                         con un hueso jugoso
Silence the pianos and with muffled drum     Callad los pianos y con tambor suave
Bring out the coffin, let the mourners come. sacad el féretro, vengan las plañideras.

The stars are not wanted now;                     No precisamos estrellas ahora;
put out every one,                                       apagadlas todas,
Pack up the moon and dismantle the sun.    Envolved la luna y desarmad al sol.
Pour away the ocean and sweep up the wood; Desagüad el océano y talad el bosque
For nothing now can ever come to any good. porque a partir de ahora todo será peor..

y tirar el reloj durante una hora para escuchar la obra entera, podéis pasar al minuto 50 y 50 segundos (si empezáis cinco minutos antes os estremeceréis con el impresionante solo de Ana Netrebko en la parte octava y si seguís con el Amén final comprenderéis que hay finales que merecen la pena).

También merece la pena escuchar esta interpretación del “Quartetto” en la Basílica del Escorial.

Acabaremos tan prolija exposición reproduciendo la letra y traducciones que recoge Wikipedia de  los versos de la composición original latina del siglo XIII, atribuida a Jacoppone da Todi:

Letra 1 Letra 2 Letra 3 Letra 4

Anuncios