images (1) images (2) images (3)Varias y contradictorias consideraciones ocupaban nuestro ocio mientras la tormenta quebraba el peso del calor en medio del plomo de este tórrido final del mes de julio. Y es que surgen a veces de la oposición (y hasta de la contradicción) sensaciones contrapuestas que iluminan la realidad al modo fugaz de los relámpagos.

Repasábamos antiguas reflexiones rítmico-poéticas sobre nuestra propia dualidad:

Sueños, ilusiones, esperanzas,
alopecias, otitis y miopías,
vuelos, miradas, éxtasis , nostalgias,
ronquidos, nódulos, rinitis, pólipos,
ternuras, lágrimas, sofocos, toses,
amores y latidos, ardor, palpitaciones,
compasión, simpatía, estrellas, madrugadas,
hernia de hiato y pinzamientos,
música, versos, sensibilidad,
lumbalgias y escoliosis,
alba, tibiezas, valentía, arrojo,
calambres y hemorroides,
paisajes y proyectos,
espolones calcáneos y halitosis.

Sobre nuestra percepción de la música:

Te paras a escuchar
la exacta sucesión de los silencios
que enmarcan esta música que oyes.
Y piensas:
¿Acaso no sería un descubrir
pararse en una altura y contemplar
la exacta sucesión de los silencios
que enmarcan esta vida en que te agitas?
De tanto recordar y proyectar
dejamos que se escape sin sentirlo
el latido presente que habitamos.
Quizás sentirse vivo al escucharnos
sin anclas ni cadenas de otras horas
sea la leve y justa recompensa
de unos instantes de quietud y paz.
Su huella es el olvido;
sólo será inmortal
la caricia sin par de su sosiego.

O sobre la resaca de la lectura del Kavafis de la entrada anterior;

Sirenas,
Desveladme el misterio
de vuestra seducción o canto o engaño.
Mostradme qué susurro o tentación
puede endulzar así
los últimos momentos de la vida.
Quizás seáis la voz de los que ya murieron
llamándome a la paz que nunca cesa
o quizás el señuelo que oculta la desgracia
tras la honda belleza del canto o de los cuerpos.
Os pido que no hurtéis vuestra llamada
en los áridos campos de mi espera
para que vaya al fin con paso altivo y firme
en busca de otras músicas
que me atraigan sin dudas ni amenazas.
El fin que se me impone habrá de ser
el vuelo del abrazo que me abrase.

imagesPor otra parte, considerábamos la música inmortal de los llamados Poemas sinfónicos de Listz, Sibelius, Smetana, Strauss y otros autores para detenernos en la bellísima Bachiana brasileira nº 5 de Heitor Villalobos cantada por Barbara Hendricks;
Tarde uma nuvem rósea lenta e transparente.
Sobre o espaço, sonhadora e bela!
Surge no infinito a lua docemente,
Enfeitando a tarde, qual meiga donzela
Que se apresta e a linda sonhadoramente,
Em anseios d’alma para ficar bela
Grita ao céu e a terra toda a natureza!
Cala a passarada aos seus tristes queixumes
E reflete o mar toda a sua riqueza…
Suave a luz da lua desperta agora
A cruel saudade que ri e chora!
Tarde uma nuvem rósea lenta e transparente

Sobre o espaço, sonhadora e bela!

http://www.youtube.com/watch?v=Bc2vXF9FSLc

http://www.youtube.com/watch?v=8nq4ZZUBgZw

De todo ello emanaba la profunda convicción de la intercomunicación entre poesía y música que nada más puede sentirse más que escuchando ciertas conocidísimas melodías. Recordad, por ejemplo estas, interpretadas por Músicos para la Paz:

 

 

 

 

 

 

 

Seguid con unos apacibles y frucíferos días de descanso (o de pre- o pos- descanso)

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