9º encuentro

No podemos dejar el tema del noveno encuentro de voces amigas propiciado por el coro de Voces Graves de Madrid con los Philippine Madrigal Singers sin dejar constancia de algunas de las emotivas letras que han estado por debajo (y en lugar destacado) de las obras que hemos escuchado y disfrutado el pasado viernes.
Como pasa con todas las letras que inspiran la música coral, hay una relación directa entre ambas que merece la pena ser tenida en cuenta.
Con ese motivo citaremos tres de ellas de calidad literaria y profundo sentido compañadas por nuestra traducción, un tanto apresurada:

La primera es la correspondiente a la obra de Morten Lauridsen, compuesta en 2006, que interpretaron en cuarto lugar los Philippine Madrigal Singers: Chanson Éloignée (Canción distante).
El texto es un poema de Rainer Maria Rilke (1875-1926):

Ce soir mon coeur fait chanter    Esta tarde mi corazón hace cantar
des anges qui se souviennent … a unos ángeles que recuerdan…
Une voix, presque mienne,         Una voz, casi mía,
par trop de silence tentée,          teñida de un hondo silencio
monte et se décide                     surge y se decide
à ne plus revenir;                       a no regresar ya;
tendre et intrépide,                    tierna e intrépida,
à quoi va-t-elle s’unir?               ¿a qué va a unirse?
Ô chant éloigné, suprême lyre,  ¡Oh, canto distante, lira suprema!
qui ne se donne qu’à celui qui   que solo se entrega a quien con ardor
ardemment
et sans repos supporte et          y sin descanso soporta y alienta
endure
de son effort le long et doux      el largo y dulce martirio de su esfuerzo
martyre,
Ô chant qui naît le dernier pour  ¡Oh canto que nace el último para cerrar
conclure
l’enfance non terminée, le          la infancia inconclusa, el corazón pasado.
coeur d’antan.

La segunda corresponde a la letra, de Josu Elberdin, de la tercera canción que interpretó el Coro de Voces Graves de Madrid:

Izar ederrak argi egiten dau   Hermosa estrella, iluminas
zeru altuan bakarrik              sola desde el alto cielo.
Ezta bakarrik, lagunak ditu    No estás sola, hay amigas
Jaun zerukoak emonik.         que Dios te ha dado desde el cielo.

Zazpi aingeru aldean ditu      Siete ángeles están a tu lado.
zortzigarrena gaixorik;          El octavo está enfermo.
zazpi mediku ekarri deutsez  Siete médicos han venido
India-Madriletatik.                desde las Indias de Madrid

Arek igarri, arek igarri           Se han dado cuenta
nundik dagoan gaixorik:       de donde viene su enfermedad:
amoreminak badituz onek    es del hondo amor
entrañetara sarturik.            que invade sus entrañas.
Y, por último, en tercer lugar, recordamos la emotiva y testimonial letra de Esteban Tabares de la penúltima canción, “Saludaré”, sobre los inmigrantes, que nos ofreció el Coro de Voces Graves de Madrid:

Saludaré a quienes vienen del mar
perdidos, heridos, hundidos,
agotados de otear horizontes,
con el corazón quebrado
por llegar a puertos soñados
o no llegar.
Saludaré con saladas lágrimas
a quienes nunca regresarán
engullidos en las aguas
salobres del mar
mientras a infinitas distancias
quedan los abrazos vacíos
de tanto esperar.
Saludaré a quienes llegan
y hacen pie en esta orilla
obnubilados, atraídos, atrapados
por cantos de sirena imaginados.
… Aunque peor es allí.
Les saludaré mientras mis manos
tiendan a las suyas
y aguantemos sin caer.

En fin. Acabaremos con esta entrada la merecida referencia, totalmente elogiosa, al noveno  encuentro de voces amigas al que hemos tenido la suerte de asistir. y del que hemos querido dejar emotiva constancia.

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