s-c-4Ya ha llovido desde aquel lejano, y sin embargo cercano, 1998 en el que, gracias a nuestro compañero de entonces, Ángel  Caballero, establecimos contacto con la coral San José, de Sagunto, y viajamos a esa ciudad para cantar en un concierto conjunto con dicha coral, dirigida por su fundador, José Sanchis Cuartero. Nosotros estrenábamos ese año nueva directora con Vicky. Fue una experiencia inolvidable y amena en la que pudimos disfrutar de la amabilidad y cercanía de toda la coral y de su director, tanto en la magna paella que preparamos conjuntamente como en la visita acompañada a la ciudad.sin-titulo

Al año siguiente completamos el encuentro con sin-titulo-1motivo de nuestra anual “Primavera de la música” en donde cantamos con la coral San José la misa previa al concierto, les acompañamos en una visita a Madrid, cantamos en el mencionado concierto y compartimos cena abundante y variada con todos. Recordamos la emoción, casi cercana a las lágrimas, con que José Sanchis  nos despidió agradeciendo el intercambio. Verdaderamente era una persona amable, sencilla y cercanísima.

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El tiempo, implacable, ha pasado desde entonces llevándose a más altos y definitivos espacios musicales, el 4-8-2012, al recordado músico, director y compositor y dejando huella en nuestros cuerpos, ya que no en nuestro constante entusiasmo coral. Cuatro años después de su muerte nos es grato recordarle (después de haberlo hecho no pocas veces ya interpretando su adaptación, que él mismo nos dejó, del Ave María Guaraní y del Vita Nostra, de Morricone) con dos agradables villancicos suyos, una gota de agua en quien dejó casi 200 obras musicales: “Dan, din, dan” y “Navidad”.

El currículo de José Sanchis es tan extenso como meritorio. Copiamos de la biografía  suya, publicada en 2008, https://ppontur.files.wordpress.com/2008/11/biografia-miguel-asins.pdf :

Don José Sanchis Cuartero es un hombre de cierta edad, su experiencia coral por tanto es impresionante. Podemos asegurar que pocas personas llevarán como él más de cincuenta años inmersas en el mundo coral, dirigiendo y componiendo obras. Ahora bien, si es impresionante que lleve más de cincuenta años d i r i g i e n d o c o r o s , i g u a l d e impresionante es el dinamismo y las inquietudes que tiene por delante. Nacido en 1926 en el Puerto de Sagunto, está pues próximo a cumplir los ochenta años, sin embargo, tanto el semblante como la energía que desprende en cada una de sus palabras y de sus movimientos nos llevan a pensar que D. José Sanchis se encuentra en plena forma. La infancia de Sanchis Cuartero fue dura, pues su padre falleció cuando él apenas contaba 8 años de edad y siendo de familia sin apenas recursos económicos, ingresó en la Casa de la Misericordia y posteriormente a la Casa de la Beneficencia de Valencia para tomar los estudios y también sus primeras lecciones de solfeo; allí mismo pasó la Guerra Civil Española y en 1940, con apenas 14 años de edad vuelve al Puerto de Sagunto para trabajar en los Altos Hornos. El trabajo le quitaba la posibilidad de realizar los estudios oficiales, y es por ello “que durante toda mi vida he tenido que desarrollar mis capacidades e inquietudes de forma prácticamente autodidacta”. De hecho, no sólo estudió música por libre, también lo hizo con las otras disciplinas que también le han atraído como la navegación, la proyección cinematográfica o la mecanografía, en la que alcanzó la impresionante velocidad de 600 pulsaciones por minuto. Esto nos indica que Sanchis Cuartero es ante todo un hombre emprendedor, que no se arredra ante ninguna dificultad y que siempre se enfrenta a sus proyectos con un entusiasmo desbordante. Con los sabios consejos que le daban D. Miguel Villar y D. José Romero Ballestar, inició los estudios de contrapunto, armonía, composición y dirección. El superior de los Padres Paules, D. Juan Padrós que era organista, organizó un coro en su parroquia, y allí José Sanchis canta y se inicia siendo ayudante de dirección. Además estudia diferentes instrumentos: tal es su curiosidad que acaba aprendiendo a tocar violín, piano, contrabajo, saxofón o clarinete. Estos conocimientos le vendrán de maravilla en los años del servicio militar que realizará en Cartagena, pues allí entrará en el coro “Tomás Luis de Victoria” de la Empresa Nacional Bazán donde es jefe de cuerda y en la banda del regimiento, donde tocará y practicará todos los estudios musicales que había realizado. Muchos años de Dirección Coral. Pero un salto muy importante se realiza en 1951, cuando funda la coral “Nuestra Señora de Begoña” que llegará a contar con 50 voces mixtas, que más tarde pasó a llamarse Masa Coral de Educación y Descanso y que dirigió a lo largo de 7 años. Cuando le preguntamos por qué se dedicó especialmente a la música coral no le cuesta trabajo encontrar una razón vital: “Es un instrumento cercano, de fácil acceso y siempre de aire no profesional. No os podéis imaginar las dificultades con las que trabajábamos, no había ediciones, ni copiadoras, realizábamos incluso a mano las copias de las partituras, era prácticamente imposible encontrar unos locales si no era una parroquia,…”. Aún así, la supervivencia económica en los años 50 no es nada fácil, y de hecho, una de sus ocupaciones más importantes es tocar con una orquestina para la que tuvo que sacarse el título oficial de músico: “En aquella época, nos ganábamos la vida trabajando muy duramente, casi todos los fines de semana ofrecíamos conciertos de variedades, en los que los músicos de la orquesta nos íbamos intercambiando los instrumentos. La única pega es que se exigía un título oficial, lo que en el argot se llamaba “el carnet crema”. Es por ello que en 1955, se examina por libre en un año de todos los cursos oficiales de saxofón, obteniendo así el título de instrumentista, como paso previo para la obtención del título nacional de músico profesional. De aquí la trayectoria musical como director de José Sanchis es imparable. En 1959 funda bajo el impulso y aplauso de D. Agustín Alamán, que por aquel entonces era el “alma mater” de todo el movimiento coral valenciano, la importante Coral Polifónica Porteña, que llegó a contar con más de cien voces, ofreciendo conciertos por toda España; coral con la que ganó diversos premios en el Festival de Torrevieja y con la que llegó a hacer una grabación junto con la Orquesta Nacional de las Danzas Guerreros del Príncipe Igor de Borodin. “Teniendo en cuenta que el Puerto de Sagunto era un núcleo de trabajadores y personas muy humildes, que era un pueblo relativamente joven y con muchísima inmigración, en el que no había apenas cultura musical, y menos aún coral, la Polifónica Porteña supuso un hito en nuestra historia. Más de cien personas cantando y llegando a unas cotas de calidad impresionantes, fue algo indescriptible”. Su pasión por los coros era tal, y tan grande el éxito provocado por la Polifónica Porteña, que consiguió que el Ayuntamiento iniciara el célebre concurso de Masas Corales de Sagunto, corrían los años 60 y él mismo se encargó de elaborar las primeras bases del concurso, de buscar miembros del jurado y de iniciar la dura tarea de poner en marcha un concurso coral, que a primeros de los años 70 constituía una cita inexcusable para los coros valencianos que quisieran distinguirse. Desgraciadamente, los diferentes cambios políticos supusieron que se desmantelara aquella iniciativa que tanto costó levantar y que tanta vida dio a los coros valencianos. Con los años 60 y una familia entorno a su esposa Úrsula y sus cinco hijos, la vocación musical tuvo que dar pasó al sustento económico. Como bien han padecido todos los músicos, es prácticamente imposible compatibilizar la vocación musical con la consolidación de una familia, y es por ello que en la segunda década de los años 60, Sanchis Cuartero deja temporalmente la dirección coral para trabajar en diversas ocupaciones, como dar clases de música en diferentes academias del Puerto de Sagunto, en seguir participando en diferentes orquestas y grupos musicales, o incluso trabajar de responsable de la proyección en cines. En 1979 emprende otro proyecto que dura hasta la actualidad, la Coral San José. Fundada junto con su gran amigo, compañero y paisano D. Vicente Sanjosé, que por cierto acaba de jubilarse como catedrático de piano de la Escuela de Magisterio, ofrecen en marzo de 1980 la primera actuación. El inicio fue duro, pues en el Puerto de Sagunto no había una cultura coral importante, y después de casi veinte años, de la Coral Polifónica Porteña sólo quedaban algunos tibios rescoldos. Con una gran dosis de entusiasmo por parte de D. José Sanchis y de D. Vicente Sanjosé, y contando incluso con sus familias directas, acabaron consolidando un coro que actualmente acaba de cumplir su XXV aniversario. “La Coral San José tiene un extenso historial de actuaciones, además de animar el mundo coral de Sagunto hemos actuado en Madrid, Vigo, Málaga o Andorra. Podemos destacar las interpretaciones del “Carmina Burana”, un arreglo para Coro y Banda de “West Syde Story”, la interpretación de “La noche milagrosa” de John Peterson o la participación en la ópera “Aurada 1902”. Dicha ópera ha sido compuesta por el propio Sanchis Cuartero para conmemorar el centenario de la constitución del Puerto de Sagunto. También dentro de la dirección coral, una de sus últimas dedicaciones ha sido colaborar con la Coral Polifónica Valentina de Valencia, de la que fue director entre 1996 y 1997. Otra dedicación: la composición Y así llegamos a otra de las facetas de la personalidad de Sanchis Cuartero, su vocación como compositor. Y es que su vena creativa le ha llegado curiosamente relativamente hace poco tiempo. Es desde hace apenas veinte años, comparada con su vocación como director, y precisamente desde que se jubiló de su trabajo en los Altos Hornos, una de sus dedicaciones más absorbentes. Ahora bien, pese a ser una dedicación relativamente reciente el catálogo de sus composiciones abarca más de 100 obras para coro, una ópera, veinticinco piezas para banda, y diversos conciertos para instrumento. Su último estreno ha sido la pieza “Plegaria”, un concierto para violonchelo y piano ofrecida el 24 de octubre en el Palau de València; y actualmente prepara una suite para orquesta. También colabora con la Asociación de Compositores de la Comunidad Valenciana (Cosicova), de la que es miembro de la junta directiva. Estéticamente se mueve más a gusto en la música tonal y se ajusta a las formas clásicas: “Buscar la belleza de las composiciones fuera de los márgenes de la estética clásica es posible, pero muy difícil y sólo al alcance de los grandes genios”. Dice sentirse totalmente de acuerdo con la siguiente frase de Wassily Kandinsky cuando expresaba “Cuando un artista se entretiene en plantear dificultades para lucir su maestría, cae en el vicio del virtuosismo. La verdadera belleza es hija del genio; por eso cuando un artista carece de imaginación su obra es un amasijo.” Y por ello, su credo creativo guarda siempre esta tendencia a primar la melodía y realzarla armónicamente ofreciendo siempre alguna novedad formal rítmica o armónica. Sus obras para coro están siempre pensadas en las aptitudes de los coralistas, y bien sabedor de la condición no profesional de la gran mayoría de coros, sus piezas son de fácil lectura e interpretación. “La belleza no está en la dificultad, aunque tampoco está en lo vano”, acaba afirmando. De lo que no cabe duda alguna es de su gran dedicación a la composición: “Cualquier ratito que tengo libre lo dedico a anotar las ideas musicales, y últimamente le estoy sacando provecho hasta a los viajes en tren”. Al término de esta entrevista hace entrega a la Federació de Cors de la Comunitat Valenciana de tres libros de obras para coro mixto, con un total de 37 obras sacras, 26 obras profanas y un cuaderno con 8 cantos para la Navidad, todo ello de obras “a capella”. Obras que pasan a consolidar el Archivo Coral que la Federación está constituyendo y que quedan a disposición de los coros valencianos.

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Y también podemos añadir estas líneas de http://www.elperiodicodeaqui.com/noticias/DON-JOS-SANCHIS-CUARTERO/25522 en donde el columnista Francisco José Adán dice, con motivo de la muerte del compositor :

Mi andadura por la música no se hubiera escrito durante tantos años sin el impulso de Don José Sanchis Cuartero persona que me presentó al arriba mentado López Revert. Don José llegó a mí mediante la intermediación de mi padre. Pepe Sanchis fue concejal en la legislatura en la que mi padre fue alcalde. Eran tiempos difciles donde los concejales no cobraban un duro por dedicarse a la labor de gestionar lo de todos. Esos tiempos que algunos politicuchos de tres al cuarto de hoy en día, intentan ocultar con la aviesa intención de que nadie recuerde que se puede dedicar a lo público por vocación y no para forrarse. José Sanchis fue uno de aquellos, uno de los que trabajaba por todos y para todos sin cobrar, con una honradez que impregnaba a todos y cada uno de esos miembros del equipo de gobierno. Pepe Sanchis fue político, que los que ahora se atropellan para rendirle homenaje no hagan ocultar este aspecto, porque es este aspecto el que definió la vida de Pepe Sanchis, servicio, y cuando su trayecto político finalizó siguió sirviendo a su ciudad mediante lo que mejor sabía hacer y por lo que se le recuerda en las últimas décadas: la música.

Compositor incansable, lo recuerdo en su casa en su salita, rodeado de partituras. Pepe Sanchis las componía con prolífica creatividad. Pepe Sanchis era un hombre de su tiempo y pese a ser músico no era el típico músico desordenado y caótico, era una persona armoniosa. Y la armonía es el elemento necesario para moverse en el mundo coral que es el que él manejaba.

Pepe Sanchis era director y, creo, fundador de la coral de San José. Ahí , en sus filas, anduve yo cuando, de joven, la semilla que mi madre plantó en mi de la música y que , más tarde, mi hermano Alejandro, regó, germinó y dio un fruto que requería más y más música. Pues gracias a Pepe Sanchis empecé mi andadura musical.

Pepe Sanchis me dio pie para poder empezar y ya se sabe que sin el impulso necesario, este tipo de aficiones, puede quedar en una guitarra comprada en CCC amontonando polvo en el estante de una habitación.

Fue una persona reconocida en el mundo de la música sin la que, además, muchas de las obras, como Aurada (pieza en la que estuve a punto de participar,) no se hubieran compuesto.

En el mundo de la música todo el mundo piensa que es necesario ser un Plácido Domingo o un Mozart para poder vivir de ello.

Pepe Sanchis disfrutó de la música vivió por ella y con ella, dio lo mejor de sí y así se lo reconocieron multitud de veces, condecoraciones que no ocultaba porque, si algo mereces no tienes por qué avergonzarte de ello con falsa modestia. Pepe Sanchis era y será durante mucho tiempo referencia comarcal y, por supuesto, referencia en la ciudad para siempre y así se lo harán recordar en la posteridad con la, segura, calle que llevará su nombre.

La música no tiene fronteras, no entiende de países, ni de política .La música es el lenguaje universal y Pepe Sanchis lo hablaba a la perfección. Desde Alemania, tierra de músicos, donde me ha golpeado esta noticia, a menos de una semana de contraer matrimonio, sólo me queda por decir: Don José, Pepe, maestro; gracias por todo. Descanse en Paz.

Nosotros, por lo menos los que le conocimos directamente, sin duda cantaremos en nuestros próximos conciertos navideños estas dos obras suyas con ese inevitable sentimiento de nostálgica cercanía que la música sabe conservar entre cuantos amamos la armonía de las voces conjuntadas en un coro.

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