Es actitud constantemente observada en el pintor la de ver como se aleja para ver la totalidad de su obra y como se acerca para acceder al detalle que estima necesario para el resultado final que se propone.

No de otra manera puede considerarse la utilidad del zoom en la cámara de un fotógrafo, con su posibilidad de comparar el paisaje en detalle y en amplia perspectiva con objeto de descubrir los puntos que mejor pueden hablar del todo desde una parte significativa.

Todos lo hacemos de una manera u otra: miramos un punto de nuestro actual devenir para evocar recuerdos de toda una vida pasada; cerramos los ojos al finalizar el día para mirar interiormente sin interferencias el último periodo transcurrido; reflexionamos sobre los aspectos positivos o negativos del nuestro último conjunto de actividades para adoptar consecuencias útiles para nuestro futuro y, quizás también, buscamos el distanciamiento de nuestra reciente actividad con miras a retomarla posteriormente con renovado ímpetu y más exacto enfoque.

Este comienzo del verano nos señala -acaso algo antes que otros periodos anteriores- el momento de nuestro descanso vacacional con respecto a nuestros ensayos y actividades corales, sin prescindir por ello de los deberes que nos dejamos marcados para nuestro estudio individual con vistas al próximo mes de octubre.

La convivencia vecinal en el mismo barrio para muchos, lo mismo que el contacto tan bien propiciado para todos por las redes sociales y los medios comunicativos, tan disponibles hoy día, sin duda nos proporcionaran el contacto que la amistad y la actividad reciente nos han venido deparando en los nueve últimos meses transcurridos. La permanencia, por otra parte, durante el descanso veraniego en otros ambientes y ocupaciones contribuirán sin duda a proporcionarnos nuevos puntos de vista que añadir a nuestra experiencia de aficionados la música coral.

Sabemos que, como sucede con el “hasta mañana” habitual con que nos despedimos al finalizar el día, el “hasta octubre” de hoy, no tienen ambos de despedida más que la entrada en un periodo de descanso, de una noche allí o de un verano acá, del que salir con renovados ánimos para retomar nuestras actividades habituales.

Así pues, esta rutinaria despedida no será más que un alejarse para ver el todo con miras a acercarse luego para trabajar en el detalle. Este espacio virtual de las páginas que por aquí vamos escribiendo seguirán siendo, en las medida de las posibilidades y de la inspiración personal, un lazo permanente que seguirá siendo vínculo entre quienes compartimos afición y amistad.

De lejos, pues, durante un periodo, para llegar de cerca al finalizarlo mejores que cuando lo comenzamos. Quien esto escribe no encuentra mejor modo de cerrar los ojos que con esta Gymnopedia nº 1, de Erik Satie que recomiendo:

O esta exposición de pintura impresionista:

 

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