Jesus Christ you are my life

“Jesus Christ is my life”, de Marco Frisina.

Esta obra entra a formar parte de nuestro repertorio a partir de este nuevo curso 2022-23.

De la página oficial del autor, Marco Frisina, extraemos los siguientes datos:

Su biografía:

y de entre sus numerosos discos publicados, desde los primeros

hasta los últimos:

Señalamos este, de 2001:

en donde interpreta, con motivo de la XV Jornada Mundial de la Juventud, la obra que empezaremos a aprender: “Jesus Christ is my life”

Que traducimos:

Jesucristo, eres mi vida.
Aleluya, aleluya.
Jesucristo, eres mi vida.
Aleluya, aleluya.
Eres camino, eres verdad,
eres nuestra vida.
Caminando junto a ti
viviremos en ti por siempre
Nos congregas en la unidad
reunidos en el amor,
en la alegría en tu presencia
cantando tu gloria.
Caminaremos en la alegría
llevando tu evangelio,
testigos de caridad,
hijos de Dios en el mundo.

Podemos escuchar esta canción dirigida por el autor con su coro de la Diócesis de Roma en:

Donde se añaden dos estrofas, una en español:

En el gozo caminaremos
Trayendo tu evangelio
Testimonios de caridad
Hijos de Dios en el mundo”

Y otra en francés:

Tu nous rassembles dans l´unité
Réunis dans ton grand amour
Devan toi dans la joie
Nous chanterons ta gloire

(Tú nos reúnes en la unidad.
en torno a tu gran amor
En tu presencia, con alegría
cantaremos tu gloria.)

o en el contexto del evento de la Jornada Internacional de la Juventud en Cracovia, en 2016:

Con todo este contexto en consideración nos proponemos comenzar su estudio.

Otoño 2022

Es sorprendente, aunque era ya sabido, acostarse en verano y despertarse en otoño. Eso ha sucedido este año en el que el equinoccio de otoño ha llegado con exactitud astronómica a las 3:04 de la noche de hoy.

Uno, impregnado del sabor de esta estación en el hemisferio norte, querría perderse en el sentimiento melancólico de las hojas caídas y el amarillento suelo bajo los árboles de ramas esqueléticas, pero prefiere internarse en la etimología latina de la palabra (auctus annus “año en auge”) para infundir el optimismo de la plenitud del fruto que alcanza su esplendor en esta época. También es útil el refugio en la teología politeísta de los antiguos etruscos que atribuían a su Dios Vertumno la virtud de transformarse en cualquier apariencia que desease o también la de ensalzar el cambio de vegetación propio de este tiempo.

Para ello nada mejor que leer a Octavio Paz:

“En llamas, en otoños incendiados,
arde a veces mi corazón,
puro y solo. El viento lo despierta,
toca su centro y lo suspende
en luz que sonríe para nadie:
¡cuánta belleza suelta!”

O dejarse llevar por estas imágenes y el piano otoñal de

Resulta también inevitable evocar a Vivaldi una vez más:

El soneto del otoño, que se supone de fondo en este movimiento de Las cuatro estaciones, dice así:

Celebra il Villanel con balli e canti
Del felice raccolto il bel piacere
E del liquor di Bacco accesi tanti
Finiscono col sonno il lor godere.

Fà ch’ogn’uno tralasci e balli e canti
L’aria che temperata dà piacere,
E la Stagion ch’invita tanti e tanti
D’un dolcissimo sonno al bel godere.

I cacciator alla nov’alba a caccia
Con corni, schioppi, e cani escono fuore
Fugge la belva, e seguono la traccia;

Già sbigottita, e lassa al gran rumore
De’ schioppi e cani, ferita minaccia
Languida di fuggir, ma oppressa muore.

 
Del que recuperamos una osada traducción propia escrita hace ya bastantes años:

 
EL OTOÑO

Celebra el labrador con baile y cantos
de la feliz cosecha el alborozo
y, del licor de Baco llenos, tantos
acaban con el sueño su gran gozo.

Hace que todos dejen baile y cantos
el aire que templado da alborozo
y la estación que invita a tantos, tantos
de un dulcísimo sueño al bello gozo.

Los cazadores pronto van de caza,
con cuernos, perros y armas han salido,
huye la fiera y siguen tras su traza.

Temblando y asustada por el ruido,
herida por el perro que atenaza
se lleva al fin la muerte su latido.»

Quizás todo ello nos infunda optimismo y ánimo coral en el último trimestre del año.

Adios, agosto.

Agosto se despide con encontrados sentimientos acerca de una realidad que percibimos, como siempre, adversa o favorable en función del aspecto que miremos. La realidad se nos impone con olas de calor o de sequía, de guerras, de pandemias o de injustos repartos de los bienes disponibles. También de eventos musicales cercanos como el del Festival Bal y Gay
Nosotros, sin embargo, intentaremos seguir con entusiasmo acometiendo un mes con un comienzo de nuestras actividades corales dentro de seis días.
Ojalá nos encuentre a todos descansados y con ganas de avanzar sin dejarnos arrastrar por cuanto de negativo pudiera querer imponérsenos.

Nos vendrá bien escuchar unos minutos estas alegres melodias interpretadas por Voces para la Paz

O esta perfecta interpretación tomada de la edición anterior del Festival Bal y Gay:

Siyahamba ekukhanyeni kwenkos’

Vaya por delante la declaración de nuestro más absoluto desconocimiento de cualesquiera idiomas zulúes. Pero vaya también por delante nuestra más profunda admiración por la enorme capacidad de aprendizaje que nos suministra el extensísimo acervo de conocimientos residente en Internet.

Muy especialmente enriquecedor es el contenido continuamente renovado de la enciclopedia Wikipedia cuando se la consulta sobre el término “zulú” y sobre la palabra “Siyahamba”.

De ella extraemos la historia de esta canción:

«Siyahamba» es original de Sudáfrica. Se dice que fue compuesta en la década de 1950 por Andries van Tonder, un anciano de la Iglesia Judith.1​ La letra original fue en afrikáans, con el título «Ons marsjeer nou in die lig van God», y posteriormente Thabo Mkhize la tradujo a zulú. En 1978, la coral sueca Fjedur viajó a Sudáfrica, a invitación de la Iglesia evangélica luterana, de Sudáfrica. Tras ello, su director, Anders Nyberg, volvió a Ciudad del Cabo para grabar música coral tradicional. Fue ese año cuando escuchó y grabó «Siyahamba» en una escuela femenina de Appelsbosch, en la Provincia de Natal. Posteriormente, la canción se ha utilizado, en todo el mundo, en rezos y corales diversos.

En 1984, Nyberg adaptó «Siyahamba» para cuatro voces y lo publicó en un cancionero y en una grabación llamada Freedom is Coming: Songs of Protest and Praise from South Africa (La libertad viene: Canciones de protesta y alabanza de Sudáfrica)…”

Podemos consultar de Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Siyahamba

También de Wikipedia podemos tomar la expresión ortográfica de los sonidos propios de este idioma.

abbhcchddlefggcgqgxhhhhlijkkhkll
[a][ɓ][b][kǀ][kǀʰ][d][ɮ][e], [ɛ][f][g][gǀ][gǃ][gǁ][h][ɦ][ɬ][i][dʒ][kʼ], [ɠ][kʰ][kʟ̝̊ʼ][l]
mmbmfmvnncndlngcngqngxnhlnqnsnxnynzopphqqhr*
[m], [m̩][mb][ɱp̪fʼ][ɱb̪v][n][ŋǀ][ndɮ][ŋǀʱ][ŋǃʱ][ŋǁʱ][ntɬʼ][ŋǃ][ntsʼ][ŋǁ][ɲ][ndz][ɔ], [o][pʼ][pʰ][kǃ][kǃʰ][r]
sshtthtstshuvwxxhyz
{{IPA|[s]}[ʃ][tʼ][tʰ][tsʼ][tʃʼ][u][v][w][kǁ][kǁʰ][j][z]

Debajo de cada consonante o grupo consonántico se encuentra entre corchetes la representación internacional del sonido. Si se selecciona la casilla podemos escuchar el sonido correspondiente. Por ejemplo, si se selecciona [kh], accedemos a https://www.youtube.com/watch?v=PLZDL8cr7Aw

para la explicación y pronunciación correspondiente.

En otras casillas no parece fácil escuchar el sonido si no se remite a pronunciaciones en Wikipedia o a otras explicaciones. En todo caso hemos podido comprobar que la hache es aspirada, que la uve se pronuncia como en inglés.

En la página https://es.howtopronounce.com/ se puede elegir una palabra y escuchar su pronunciación.

Afortunadamente no parece que haya que practicar los enrevesados sonidos de las consonantes chasqueadas zulúes. Resulta sorprendente escucharlas en https://www.youtube.com/watch?v=WHHGOYu6Fl0 a partir del minuto 1:10

Nunca es tarde para aprender con las canciones que ensayamos.

De momento podemos escuchar y ver estas interpretaciones:

y

De miradas compartidas

Las horas reposadas del comienzo del día nos sugerían algunas reflexiones que versificábamos así:

Mirar al cielo se convierte ahora

en el único abrazo permitido

que la distancia deja a quienes miran.

Todos unidos en un mismo punto

como signo de idéntico deseo.

Esa reflexión venía dada por un artículo que leíamos en “National Geographic” sobre una rara conjunción planetaria que este mes nos ha permitido observar en nuestro cielo:

Ya no será posible observar este raro apelotonamiento de planetas (y nuestra luna) como en este último día (27-6) que ocurre (hasta dentro de más de veinte años).

Será buena ocasión para enmarcar este hecho en nuestra afición musical:

Fin de curso con Pablo Guerrero, nuestro vecino.

Desde finales de los años sesenta del pasado siglo, vive Pablo Guerrero en nuestro barrio y su encuentro habitual en nuestras calles se nos ha hecho casi una costumbre. No es extraño, pues, que la Asociación de vecinos de nuestra “Ciudad de los Poetas” se haya propuesto hacer un homenaje a tan entrañable vecino después de tan larga convivencia.

A falta de otros recursos de acceso inmediato, nos hemos ambientado escuchando pequeños fragmentos del disco que recoge las veinte mejores canciones del autor:

https://music.metason.net/artistinfo?name=Pablo%20Guerrero&title=Sus%2020%20Mejores%20Canciones

Fue un emotivo fin de curso para nuestra coral “Ciudad de los Poetas”, tan afincada en nuestro barrio Ciudad de los Poetas con su estación de metro y su calle principal señaladas con el nombre del inmenso Antonio Machado.

Junto con una cuidada puesta en escena, emotivas intervenciones sobre nuestro nuestro cantautor- poeta y la interpretación de algunas canciones suyas por él mismo,nuestro coro tuvo una breve colaboración con cinco canciones de nuestros repertorio, todas ellas referidas a poemas adaptados a voces corales.

Fue en primer lugar la antigua canción del siglo XVI tomada del Cancionero de Uppsala traída por el lamento amoroso de la “Serranica”, dolida de amores, que ya entonces la hizo venir de Extremadura:

“Soy serranica y vengo de Extremadura/ si me valerá ventura…”

Y, después, las armonizaciones corales de tres poetas:

De Rafael Alberti:

“Se equivocó la paloma/ se equivocaba./ Por ir al norte fue al sur./ Creyó que el trigo era agua./ Se equivocaba…”

De García Lorca:

“La luna es un pozo chico,/ las flores no valen nada, /lo que valen son tus ojos/ cuando de noche me abrazan…”

Y de Antonio Machado:

“Todo pasa y todo queda, / pero lo nuestro es pasar, /pasar haciendo caminos,/ caminos sobre la mar…”

Difícil imaginar un mejor final de curso, dificultado aún por la nefasta pandemia que nos sigue limitando. Tras un descanso veraniego, volveremos con renovados ánimos, y esperemos que con mejores ambientes víricos, a partir del mes de septiembre.

Estas páginas seguirán sirviéndonos de acogedor enlace.

Reflexiones primaverales 2022 (12)

Mientras cuesta escribir estas líneas como «primaverales» por culpa de las temperaturas más bien veraniegas que nos acosan, seguimos con nuestro empeño en practicar nuestra afición coral y en exponerla en las pocas actuaciones que nos quedan hasta el descanso del verano.

La siguiente puesta en escena tendrá lugar el próxima sábado:

Igual que en anteriores actuaciones, seguiremos aportando lo mejor de nuestra capacidad interpretativa al servicio de unos momentos de entretenimiento musical para nuestro público, tan bien dispuesto siempre a aompañarnos.

Reflexiones primaverales 2022 (11)

La vida surca inmune como espejo

donde uno aspira a reflejar estrellas

que también viven fuera de nosotros.

De vez en cuando un estremecimiento

viene a probar que aún existe un fondo

donde duerme el cimiento que la anima.

Y así miramos otra vez lo hecho

como si volviera de nuevo a hacerse. (3-6-22)

Son enrevesados los sentimientos ocultos en las palabras tempranas de un insomne porque están nimbadas de ensueños etéreos y recuerdos difusos difícilmente aflorables. Y también, de todos modos, no tienen excesiva importancia cuando se ponen por escrito, excepto para dar testimonio de la sincera hondura de que brotan.

Estas palabras crípticas vienen provocadas por un estremecimiento de difícil concreción, toda vez que brotan de recuerdos y emociones laboriosamente sedimentadas día a día a lo largo de mucho tiempo. Su hondura es inherente a todo lo que tiene que ver con la música que late en el fondo de cuanto aquí escribimos y que hoy quiere testimoniar su afloramiento a raíz de la actuación que ayer gozosamente presenciamos:

Fue una memorable actuación. Y no tanto por la perfección a que esta orquesta nos tiene acostumbrados, sino sobre todo, por la superior altura del programa que acometieron y la novedad de la intervención de una excelente soprano.

Un crítico especialista incidiría en aspectos detallados de las partituras y de su interpretación, pero para el que redacta estas líneas no hay otro testimonio superior al del afloramiento de esas emociones soterradas que uno va sedimentando inconscientemente en su interior. De vez en cuando brota la emoción inexplicable que determinados pasajes suscitan cuando se cargan de una hondura subyacente en el interior musical que uno almacena como poso de momentos irrepetibles vividos y que el impacto actual logra repetir.

Todo ese impacto se fue repitiendo con la notas pulsadas por la orquesta sobre las composiciones adaptadas de Guridi, Granados, Barbieri, Amadeo Vives y Pablo Luna. No se podría explicar la intensidad de ciertos pasajes sino por la hondura de lo que venimos a llamar “impactos”, golpes que acumulan un impulso guardado y la certeza de su acierto en la diana de la escucha atenta,

Con todo ese ambiente abrazado por un público entregado y predispuesto, la actuación fue memorable y enriquecedora.

Estas temblorosas, por humildes, líneas quieren dejar constancia de las sinceras emociones provocadas y de un no menos sincero agradecimiento po ellas.

Esa es la virtualidad de la buena música cuando es emotivamente cercana.

Reflexiones primaverales 2022 (10)

Que un mes acabe no es indiferente.

Siempre nos deja un hilo de nostalgia

prendido a otro siguiente de esperanza.

El hilo es siempre el mismo y sin fisuras,

pero nos da ocasión para mirarnos

con gesto de acogida o despedida

que hace sentir que estamos vivos todavía.

Es demasiado importante el tiempo que vivimos como para dejar que pase sin tratar de sacar provecho de su transcurso. Nosotros aprovecharemos esa señal de cambio de mes para echar una mirada al pasado reciente de estos treinta y un días precedentes y otra al futuro inminente de los treinta que seguirán antes de nuestro tiempo de descanso veraniego.

El mes pasado ha sido testigo de nuestro esfuerzo por seguir sobreponiéndonos a los últimos contagios -afortunadamente leves- de Covid19 y al de comenzar con renovados ánimos los ensayos para nuestras próximas actuaciones. Hemos completado ya dos de ellas satisfactoriamente y nos volcaremos en hacer lo mismo con las que tenemos aún pendientes.

Todos los martes y viernes de este mes seguirán siendo testigos del afianzamiento de nuestra mejora en la interpretación de las partituras que cantaremos. Cada día de ensayo completado viene a ser una prueba añadida de constancia en el cultivo de esa afición que incansablemente venimos manteniendo año tras año.

Seguramente será mayor la esperanza venidera que la nostalgia pretérita. Cuando nos detengamos a contemplar lo hecho al terminar nuestros ensayos a lo largo de la restante primavera, será momento de constatar cuánta ha sido la aportación lograda por nuestro esfuerzo.