Una obligada referencia adicional al grupo Ibérico mencionado el día ocho de este mes.

Hemos hecho referencia al buen hacer del Grupo Ibérico en su actuación en la Iglesia de Villaamil, pero no nos fue posible mencionar el éxito obtenido en el Oratorio Caballero de Gracia.

Para hacer en cierta medida justicia a ese hecho dejamos aquí una muestra del evento con esta grabación de la “Villanesca, de Granados”:

https://www.dropbox.com/sh/b5vdzpnzz5gcxqc/AADMavODYyehq1YbVQOKbI0da?dl=0&preview=Villanesca+Oratorio+2017.mp4

Es indudable, a pesar de los inconvenientes de la grabación en directo, que estamos ante un grupo de categoría que se van superando cada vez más.

Un dúo sobresaliente: Javier Bergia y Begoña Olavide, guitarra y salterio.

Son muy variados los motivos que nos impulsan a dejar unas líneas musicales dentro de estas páginas concernientes a la actividad de nuestra coral Ciudad de los Poetas. Normalmente dan cuenta de actuaciones o preparaciones de las mismas, así como del repertorio relativo al aprendizaje en que solemos  ocuparnos con vistas a posibles conciertos a lo largo del año.

Sin embargo, este humilde cronista de nuestras andanzas e intereses no ha podido evitar una mención a un concierto que de alguna manera le afecta y que, también, tangencialmente, tiene una pequeña relación con el nombre de la coral Valdeluz con la  que recientemente hemos compartido escenario en nuestra anual celebración de la “Primavera de la Música”.

En efecto, el colegio Valdeluz, inauguró su primer curso en las cercanías del Barrio del Pilar, todavía en plena construcción, el año 1968 tras un curso puente en un local alquilado del citado barrio. Provenía de un colegio anterior que, con el nombre de “San Pablo” había cerrado sus aulas entre las calles Valverde  y Barco, el año 1966.

Quien escribe estas líneas, antiguo alumno del “San Pablo” durante los años cincuenta del pasado siglo, coincidió también como profesor en el “Valdeluz” a lo largo de sus primeros años de funcionamiento. De entre los incontables alumnos de entonces conserva memoria de un nombre: Javier Bergia. Perdónensenos  tan personalísimas puntualizaciones que no tienen otro objeto que ambientar la noticia subsiguiente que, por extraña casualidad nos sobrevino desde lo siguiente:

En el periódico “Nueva Alcarria” aparece la notificación de un concierto de Javier Bergia y Begoña Olavide:

“Este viernes, concierto de Javier Bergia y Begoña OlavideOrganizado por la Fundación Siglo Futuro se celebrará en el centro cultural de Ibercaja: Viernes 16 de junio: Ciclo: Músicas emocionarias. Concierto: “A los poetas, burlesco y otras hierbas”. JAVIER BERGIA & BEGOÑA OLAVIDE. Músicos y cantautores de proyección internacional.
Centro Cultural Ibercaja. Calle Doctor Fleming 2. 20 horas. Entrada libre.
Burlesco es el resultado del afortunado encuentro que une a estos dos autores e intérpretes de trayectoria y naturaleza convergente, que proponen para la ocasión, una selección de poemas con carácter satírico burlesco (Quevedo, Bretón, Valle-Inclán, Juan Ruiz “Arcipreste de Hita”, Góngora, y música original para voz, salterio, guitarra, cistro, mandolina, zanfona, gaita, violín, rabel, bajo, acordeón, piano, batería y percusión.”

Ya en EFE EME habían notificado esa colaboración entre ambos el año pasado:

“Javier Bergia y Begoña Olavide publican “Burlesco”. 18 septiembre 2016 Autor:EFEEMEjavier-bergia-begona-olavide-18-09-16 Javier Bergia y Begoña Olavide publican el 27 de octubre el segundo disco que han grabado juntos: “Burlesco”. Ellos mismos nos lo presentan:

“Los Textos:

A la hora de componer la música de este nuevo trabajo, acudimos a los autores españoles, poetas universales, que representan con rotunda autoridad el género literario que da título a este disco:

Francisco de Quevedo y Villegas, Sebastián de Horozco, Manuel Bretón de los Herreros, Luis Vélez de Guevara, Ramón María del Valle-Inclán, José Iglesias de la Casa, Gil Vicente, Juan Ruiz “Arcipreste de Hita”, Baltasar del Alcázar, Luis de Góngora y Argote.

La Música:

Burlesco es el resultado del afortunado encuentro que une a estos dos autores e intérpretes de trayectoria y naturaleza convergente, que proponen para la ocasión, una selección de poemas con carácter satírico burlesco y música original para voz, salterio, guitarra, cistro, mandolina, zanfona, gaita, violín, rabel, bajo, acordeón, piano, batería y percusión…

Contenido de “Burlesco”:

1 Con su pan se lo coma, 3’32’’. Francisco de Quevedo y Villegas

2 Más tenéis que una galleta, 2’55’’. Sebastián de Horozco

3 Me casaría contigo, 3’58’’. Manuel Bretón de los Herreros

4 Mucho faz el dinero, 4’42’’. Juan Ruíz “Arcipreste de Hita”

5 Rosa del sol, 4’03’’. Ramón María del Valle-Inclán

6 La pobreza y el dinero, 3’53’’. Francisco de Quevedo y Villegas

7 Dios me libre, 7’07’’. Manuel Bretón de los Herreros

8 Dicen que me case yo, 3’10’’. Gil Vicente

9 A un hombre muy flaco, 4’59’’. Luis Vélez de Guevara

10 Y digan que yo lo digo, 4’22’’. Luis de Góngora y Argote

11 Rosa del reloj, 4’01’’. Ramón María del Valle-Inclán

12 Es un grande majadero, 3’16’’. José Iglesias de la Casa

13 Tres cosas me tienen preso, 4’34’’.  Baltasar del Alcazar

14 Solamente un dar me agrada, 2’49’’. Francisco de Quevedo y Villegas

Naturalmente no quisimos perdernos dicha actuación y, en consecuencia, podemos dar fe de la maestría del dúo Bergia, Olavide; guitarra y salterio, en la magistral interpretación de esos poemas.  Una muestra de la obra “Burlesco” puede verse en

Del disco anterior del dúo “De un tiempo a esta parte” se puede escuchar

También merece la pena ver esta actuación que incluye también a nuestro buen vecino Pablo Guerrero:

No estará de más, para acabar, llamar la atención sobre la excelente conjunción de las voces de los dos artistas.

Un ejemplo siempre útil para quienes, como nosotros, intentamos actuar como un coro:

Diferentes voces cantando como una sola.

Un concierto memorable del Grupo Ibérico

La vida activa de una coral como la nuestra no se agota en los aspectos puramente individuales que implican los proyectos, los ensayos, las actuaciones y actividades relativas a todo ello en conjunto. De hecho, al hilo de la crónica que hemos hecho ayer de nuestra celebración de la Primavera de la Música este año, es de justicia reseñar los momentos posteriores de convivencia de las dos corales implicadas en el acto, que, con la irremplazable cooperación del IES Ciudad de los Poetas, tuvimos oportunidad de desarrollar todo el tiempo disponible tras la actuación.

Del mismo modo, es frecuente que las actividades de la coral impliquen actuaciones de los propios componentes en diversos ámbitos que conciernen a la Federación Coral, a participaciones en conciertos extraordinarios a los que se nos invita, o a otras intervenciones imprescindibles para la logística de una agrupación –aun tan humilde como la nuestra.

Con estas puntualizaciones queremos justificar la entrada de hoy, referente a la actuación del “Grupo Ibérico”, un grupo musical de los conocidos como “de pulso y púa”, perteneciente a la Asociación Laudística Española (ALE) en que interviene muy significativamente un miembro de nuestra coral. Aunque alguna vez hemos intentado alguna colaboración esporádica entre ambos grupos  la verdad es que no nos ha sido posible mantenerla en el tiempo debido a que los ámbitos de aplicación musical de los dos son significativamente diferentes. Pero ello no quita que sigamos con sumo interés y no pequeño provecho las actividades musicales del mencionado grupo.

En estas líneas queremos dejar mención expresa al concierto del pasado día 8, que se repetiría también el día siguiente en el histórico madrileño Oratorio de Santa María de Gracia.

Como prueba de su buen hacer no parece haber otro modo que dejar aquí una pequeña muestra de su actuación con el “Largo de Xerxes”, de Händel. La grabación está hecha en directo sin disposición especial y con los ruidos inevitables de fondo (Se puede reproducir con el “Music Player for Google Drive”):

https://drive.google.com/file/d/0B1xOvcv8ZiXxTENBTlZ6MjBLU3M/view?usp=sharing

Quede aquí constancia de nuestro agradecimiento por los excelentes momentos de que  su buen hacer nos permitió disfrutar.

 

 

XXVI Primavera de Música 2016 Ciudad de los Poetas.

Aun con unos días de retraso debido a dificultades imprevistas, no podemos olvidar la noticia, ya obligada de todos los años, referente a la celebración de nuestra anual “Primavera de Música” que por vigésima sexta vez  hemos celebrado el pasado sábado, día 10 de junio.

Nuestra Coral, Ciudad de los Poetas, interpretó :

Gabriel’s Oboe, Bless the Lord,  Hallelujah (Cohen), Naranjitay,  Negra sombra, , El Café de Chinitas y Habaneras de Cádiz.

La Coral Valdeluz cantó, entre otras:

Il Bianco e Dolce Cigno ,  Hodie nobis coelorum rex, The Lord bless you and keep you ,  Salve Regina , Suite Nordestina, Date la vuelta, El Abanico (habanera), y Alma llanera.

Si entráis en

https://drive.google.com/open?id=0B1xOvcv8ZiXxU3lsQ0hVS2tHYzg  podréis escuchar la toma en directo de nuestra actuación (Tenéis que utilizar un reproductor compatible como el “Music Player for Google Drive”, accesible con el botón derecho del ratón sobre el enlace ).

Y en

https://drive.google.com/open?id=0B1xOvcv8ZiXxZmdzVDRWeW9ucUk tenéis la actuación de la Coral Valdeluz y las dos canciones conjuntas.

Disfrutadlo.

 

Recas 2017

 

Hay lealtades que superan el concepto de rutina. La rutina es algo acostumbrado que se repite sin otro sentido ni otra motivación que la costumbre; la lealtad, en cambio, vivifica lo que la rutina repite mecánicamente.

Tal es el caso de nuestra anual visita a Recas para cantar en la Misa organizada en la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol por la Hermandad del Cristo de la Buena Muerte. Como venimos haciendo últimamente, cantamos desde el coro de la iglesia nuestras sentidas interpretaciones de la mejor música religiosa compuesta para tales eventos a las que este año añadimos la bellísima pieza “Lascia ch’io pianga” acompañando al emocionante solo de nuestra directora.

El resultado fue satisfactorio y nos permitió, una vez más, esos momentos de participación coral tanto musical como gastronómica en la comida posterior en Yunclillos.

Felicitaciones cordiales a organizadores y participantes.

Una visita musical a una bella región: La Auvergne.

Antes de poder hablar de esta bellísima canción tradicional, procedente de la región alpina del sudoeste francés, sería necesario imaginarnos en medio de las montañas, de los antiguos volcanes, de los verdes pastos y de los ríos encajonados en sus profundas grietas. Habría que pensar también en un pastor separado de su pastora por uno de esos casi infranqueables cursos de agua y soñar en un poema parecido a este:

Pastores de un amor casi imposible
por la culpa de un río infranqueable
dejan al aire en canto sus amores.
Y es que hay veces en las que la palabra
es la única manera de abrazarse.

Y luego escuchar, concentrados en un silencio absoluto, esta melodía cantada por Netania Davrath, con la Royal Philharmonic Orchestra dirigida por Antonio de Almeida

En ella con un estribillo basado en la palabra Baïlèro, Pastor, se escucha esta letra en su idioma occitano original:

“Pastré, dè dèlaï l’aïo, as gaïre deé boun tèms dio lou.
Baïlèro lèro, lèrô lèrô, lèrô lêrô, Baïlèro lô.
È n’aï pa gaïre, edio, tu?
Baïlèro lèro, lèrô lèrô, lèrô lêrô, Baïlèro lô.
Pastré, lou pral faï flour, li cal gorda loun troupel! Dio lou
Baïlèro lèro, lèrô lèrô, lèrô lêrô, Baïlèro lô.
Lérb es pu fin’ ol pral d’oïci!
Baïlèro lèro, lèrô lèrô, lèrô lêrô, Baïlèro lô.
Pastré, couci foraï, en oval io lou bel riou! dio lou
Baïlèro lèro, lèrô lèrô, lèrô lêrô, Baïlèro lô.
Es pèromè té baô Çirca!”

que traducimos así:

“Pastor, al otro lado del agua, difícilmente puedes pasarlo bien.
Canta: Baïlèro lèro, lèrô lèrô, lèrô lêrô, Baïlèro lô.
No, no puedo. Ni tú tampoco.
Canta: Baïlèro lèro, lèrô lèrô, lèrô lêrô, Baïlèro lô.
Pastor, las llanuras florecen. Deberías pasar tu rebaño a este lado.
Canta: Baïlèro lèro, lèrô lèrô, lèrô lêrô, Baïlèro lô.
Pastor, la hierba es más verde en las llanuras de esta parte.
Canta: Baïlèro lèro, lèrô lèrô, lèrô lêrô, Baïlèro lô.
Pastor, la corriente fluye entre nosotros y no puedo cruzarla.
Canta: Baïlèro lèro, lèrô lèrô, lèrô lêrô, Baïlèro lô.
Entonces bajaré yo para llegar hasta ti.
Canta: Baïlèro lèro, lèrô lèrô, lèrô lêrô, Baïlèro lô.

Esta canción fue recogida y musicalizada entre 1923 y 1930 por Marie Joseph Canteloube dentro de un conjunto de once canciones para soprano. Sin duda es la que se ha hecho más famosa.
Posteriormente ha sido adaptada para coro. La versión más conocida es la de Goff Richards que pudimos escuchar el jueves pasado al Coro de la Comunidad de Madrid.

 

 

 

Como más sobria podemos disfrutarla en la adaptación de los King Singers (dos contratenores, un tenor, dos barítonos y un bajo) en

Y, después en esta otra con la versión original de Richards cantada por los Summer Singers, de Minneapolis, Minessota, dirigidos por Vicki Peters:

con la versión al francés, que es la que tenemos nosotros:
Baylèro, baylèro, baylèro, baylèro
“Pâtre, par de la rive, ce n’est pas trés bon temps?” chante baylèro lèro,
lèro, lèro, lèro, lèro, baylèro lô!.
‘Je n’ai pas de tres bon temps’, chante baylèro lèro.
lèro, lèro, lèro, lèro, baylèro lô.
‘Pâtre, comment passer tous les jours par le grand ruisseau?’ chante baylèro lèro.
lèro, lèro, lèro, lèro, baylèro lô.
‘Écoute moi, je viens te chercher,’ baylèro lèro, lèro, lèro, lèro, baylèro lô.
Lèro, lèro, baylèro.
Lèro, lèro, baylèro.

que podemos traducir, dejando el estribillo como está:
“Baylèro, baylèro, baylèro, baylèro.
‘Pastor, allí al otro lado del río, ¿te va todo bien?
Canta: Baylèro lèro, lèro, lèro, lèro, lèro, baylèro lô.
No, no me va bien,
Canta: Baylèro lèro, lèro, lèro, lèro, lèro, baylèro lô.
Pastor, ¿como pasar todos los días por la gran corriente?
Canta: Baylèro lèro, lèro, lèro, lèro, lèro, baylèro lô.
Escúchame voy yo a buscarte.
baylèro lèro, lèro, lèro, lèro, baylèro lô.
Lèro, lèro, baylèro. Lèro, lèro, baylèro.

Merece la pena escuchar, jumto con otras más de las seleccionadas por Canteloube, la versión para soprano de Kiri te Kanawa

y de Victoria de los Ángeles:

y las versiones corales:
de la Camerata Falla:

del coro Iride:

y de la Universitas Padjadjaran Choir:

Sin duda nos encontramos ante una espléndida combinación de tradición y sensibilidad que debería empaparnos en su aprendizaje y en su ejecución.

Una memorable actuación ayer del Coro de la Comunidad de Madrid y Karina Azizova con Eamonn Dougan

 

 

Si fuésemos críticos musicales escribiríamos estas líneas de otra manera.  Afortunadamente somos solo un humilde grupo de aficionados entusiastas que han aprendido a disfrutar de la música coral más por lo que quisiéramos conseguir que por lo que hemos conseguido.

Si no tuviéramos ninguna conexión con el Coro de la Comunidad de Madrid tampoco podríamos escribir estas líneas como lo hacemos. Afortunadamente nuestra directora, Victoria Marchante, pertenece a ese prestigioso coro con miembros conocidos para nosotros como Fernando, Pipe o Sandra.  Todo ello nos permite dejar aquí constancia de lo único que podemos dejar tras escuchar la actuación de ayer: el entusiasmo emocionado de quienes escuchan obras bellas bellísimamente interpretadas.

Cuando escuchamos canciones que tenemos en nuestro repertorio, como Locus iste o el Ave Maria, nos dominan la sana envidia y la convicción de lo acertadas que son las indicaciones de nuestra directora en los ensayos.  Pero en todas las obras interpretadas, incluidas las pianísticas de Karina, hay un sincero sentimiento, difícilmente expresable por escrito, que tiene que ver con la emoción de quienes disfrutan de una obra que se nos ha acercado –incluso introducido íntimamente- gracias a la cercanía que los intérpretes nos han proporcionado.

No podemos añadir más. La actuación acabó con una breve propina, una auténtica joya que resultará para nosotros un regalo adicional al de su audición si somos capaces de aprenderla:

Quede aquí nuestro agradecimiento a nuestra directora por todo.

 

 

Les Luthiers. Un merecido premio

Como grupo musical que somos, tan seriamente entregados como humorísticamente conscientes de nuestras limitaciones, no nos es posible más que congratularnos de la merecidísima concesión del premio Princesa de Asturias de este año al grupo humorístico musical argentino Les Luthiers.

No nos eran ajenas las ya antiguas y memorables bromas que podían hacerse con la música. De siempre hemos podido admirar el estruendoso golpe de timbal en la sinfonía número 94 de Joseph Haydn, De la Sorpresa, en la que pretendía despertar a los adormilados espectadores de su música relajante con una  inusual sorpresa.

Igualmente en su sinfonía número 45, De la Despedida, o, De los Adioses, Haydn, en un inesperado Adagio tras un brioso Allegro,  pretende llamar la atención del príncipe para que se decida de una vez a permitir a sus empleados el regreso a la capital mediante la gradual desaparición de los músicos, que apagan la vela con que iluminaban su partitura y se van despidiendo con una reverencia hasta que todo se acaba con la desaparición del último violinista.

Como espectadores y colaboradores durante varios años de las jornadas Música para la Paz, hemos tenido ocasión de disfrutar de no pocas escenificaciones humorísticas de las obras del programa, tales como la de La máquina de escribir, de Leroy Anderson, dirigida por el inolvidable Miguel Roa o la, del mismo autor, dirigido por Andrés Salado, Papel de lija.

También habíamos disfrutado con la interpretación humorística del grupo español Pagagnini, pero los veteranísimos argentinos Luthiers, con más de medio siglo de actuaciones a la espalda se merecen la palma en este campo y, por lo que a nosotros, como grupo coral, más nos respecta  es su capacidad de cantar admirablemente conjuntados y con la primorosa pronunciación de una letra que está puesta para ser entendida y modulada. Baste la visualización de las grabaciones contenidas en las casi dos horas de  Viejísimo Aniversario, para convencernos de ello.

Es difícil definir lo que es el humor, pero queda claro que una de sus más eficaces manifestaciones lo constituye la sorpresa del salto de lo más serio, como la música, a lo más inesperado, como su manifestación deformada, tanto más eficaz cuanto más perfecta. Ya la figura del tradicional payaso, experto en la ejecución impecable de lo más dificultoso, nos había familiarizado con este hecho.

Los Luthiers vienen siendo dechado de esta perfección inteligente entre sus instrumentos originales, sus presentaciones literariamente impecables, y sus ejecuciones sorprendentes y de elevadísimo nivel.

No hay otro modo de apreciar el mérito que este premio les reconoce que la visualización de sus numerosas grabaciones en YouTube.  Animamos a todos los lectores de estas líneas a que lo hagan.

Seguro que no se arrepentirán de ello.

Reflexiones tras el viaje a Orense

Una gran ventaja de las agrupaciones no profesionales es que nos podemos permitir el lujo de medir nuestros éxitos o fracasos por resultados no tangibles ni económicamente evaluables.

De acuerdo con esta convicción podemos reflexionar sucintamente sobre algunos aspectos de nuestro viaje que hemos constatado como íntimamente sentidos y difusamente explicitados sin nítidos contornos. Nos referimos a esa etérea sensación que deja como poso la placidez de ánimo y la satisfacción de un tiempo gratamente aprovechado.

Como fondo inalterable presente en todos nuestros viajes es de rigor hacer justicia a la precisa y minuciosa –tantas veces callada- labor de quienes conciertan y aquilatan las informaciones previas, el transporte y conductor, las paradas, los horarios, los alojamientos, los restaurantes, los o las guías de cada visita y los contactos imprescindibles para el buen resultado de todo el proceso, tanto más efectivo cuanto menos notorio.

A lo largo de todo ese callado proceso surgen sucesos o incidencias eventuales que dan color a la precisión de lo previsto. Anotemos aquí las gratas sorpresas que nos han deparado los escenarios de nuestras actuaciones, aunando la belleza artística enriquecedora con la sonoridad impactante y acogedora de nuestras voces. Añadamos el espontáneo e impresionante calor de un pueblo tan efusivo y acogedor como el gallego para el que no podemos explicitar más que un infinito agradecimiento por su disposición siempre favorable a nuestras necesidades de comunicación e información.

Hablar de la amplitud y extensión de sus excelentes comidas y de quienes nos las servían, siempre dispuestos a responder con sonrisas condescendientes y comprensivas, nunca serviles, a los inevitables caprichos, cambios, errores u olvidos inevitables en todo colectivo viajero como el nuestro, resulta tan ocioso como corto e incompleto. Al margen de la peculiaridad inabarcable de los gustos de los que, ya es sabido, no hay nada escrito, la valoración general no puede ser sino excelente al decir de la inmensa mayoría de quienes disfrutamos de tan buena gastronomía.

Capítulo aparte merecen  los encuentros con personas para las que el apelativo de acogedoras queda flagrantemente estrecho. En el fondo de la inevitable propensión de la bien arraigada prevención de los españoles contra las tantas veces denostadas manifestaciones de rancio catolicismo de la estructura eclesiástica oficial católica, queda patente también no pocas veces la predisposición adversa  a muchos representantes de las parroquias, catedrales o monasterios que acogen nuestras actuaciones. Sin embargo, en este caso nuestro, la impresión unánime con respecto a los dos sacerdotes que nos acogieron y acompañaron el segundo día de nuestra actuación, no puede ser sino inmejorablemente elogiosa. Y no se trata solo de un cumplido obligado a quien cumple con lo comprometido sino de quien manifiesta el inocultable fondo de bondad característico de las buenas personas. Es plaga nefasta de nuestro tiempo, siempre propenso a la publicidad de lo escandaloso sobre la sencillez de lo no noticiable, el resaltar corrupciones, injusticias, abusos y desastres en vez de dejar siempre claro que la excepción nunca oculta la justa y bienhechora placidez de la gente normal.

Quede aquí nuestro sincerísimo agradecimiento, pues, además de a nuestros dos acompañantes, amigos de Visi, durante la totalidad de nuestra estancia a estos dos cultísimos  y humanísimos sacerdotes, últimamente aludidos que consiguieron, además de informarnos exhaustivamente, emocionarnos con su impagable cercanía y su sincera vivencia de cuanto nos explicaron.

Al lado de esta realidad, la otra, inevitable, de nuestros olvidos de las sabias indicaciones de nuestra directora, amén de nuestras ya sabidas imperfecciones, resultan anecdóticas.

En resumen, todo es éxito cuando todo lo que nos rodea y anima es tan propicio como en este viaje lo ha sido.