Reflexiones primaverales 2021 (14)

Aunque nos referíamos ayer a diversos documentos musicales originales escaneados en diversas páginas de Internet, no nos resistimos a dejar aquí una vista de algunas copias consultadas. Quizás su mera visión en la pantalla de nuestros ordenadores pueda transmitirnos parecido entusiasmo al que animó al copista a plasmar su trabajo en materiales disponibles para ello en su época de hace ya casi setecientos años:

Para tener acceso a más manuscritos de la recopilación de Arcadelt nos hemos descargado en PDF una copia conservada en la Biblioteca de Boston:

de la que dejamos algunas páginas:

Tanto trabajo conservado tras tantos años viene a ser, cuando se vuelve a leer, una oculta alabanza a la tecnología que hoy nos permite contemplarlo.

Reflexiones primaverales 2021 (13)

Nuestro compañero de coral en la cuerda de bajos, Antonio Baixeras, profundo y experimentado conocedor de todos los recovecos de la Historia, que por muchos años enseñó en el Instituto “Ciudad de los Poetas”. nos pone en consideración una pequeña nota que aparece casi desapercibida en la partitura que estamos practicando últimamente: “Il bianco e dolce cigno”.

En ella se alude a la atribución de dicha partitura, recogida por Jakob Arcadelt en su primer libro de madrigales editado en Venecia en 1539, a Alfonso de Ávalos. Resulta intrigante, además de una labor de justicia a quienes se esforzaron por legarnos su meritorio trabajo musical, indagar en la personalidad de estos, casi olvidados compositores,

Mucho ha cambiado el trabajo de rastreo histórico documental en estos últimos tiempos en los que la informática y el esfuerzo digitalizador de muchos investigadores de primera mano nos ha facilitado el acceso a los originales laboriosamente manuscritos por esforzados copistas hace ya tantos años. Queda sin duda mucho por hacer aún por publicar los inmensos fondos documentales que permanecen todavía ocultos en interminables estanterías de reconocidísimas bibliotecas. Pero los aficionados a una cierta curiosidad histórica experimentamos un indiscutible placer en pasar por pantallas y recorrer enlaces reveladores a falta del insustituible placer, ya imposible, de pasar las manos por los documentos originales.

Wikipedia es un punto de partida casi insustituible en el suministro de datos sobre personajes históricos. Allí encontramos, aprovechando incluso sus citas bibliográficas, algunos datos imprescindibles, además de dos retratos de Tiziano:

“Alfonso de Ávalos y de Aquino también llamado Alfonso Dávalos San Severino (Alfonso d’Avalos d’Aquino en italiano) (Isquia, 1502 – 31 de marzo de 1546), VI marqués de Pescara y II marqués del Vasto, fue un militar y condotiero italiano. La familia Ávalos era de origen español, los Aquino eran italianos. Estuvo al servicio de Carlos I. Entre 1538 y 1546 fue Gobernador del Milanesado.”

Cinco siglos más tarde, quienes distamos visceralmente de cualquier sentimiento militarista, nos vemos forzados a obviarlos en aras de un viaje a otras épocas tan diferentes de las nuestras. De esa manera podemos acercarnos a la faceta poética-musical de Alfonso de Ávalos en su poema “Ancor che col partire” que fue reproducido por Radio Clásica hace ya casi ocho años en https://www.rtve.es/alacarta/audios/musica-antigua/musica-antigua-ancor-che-col-partire-15-10-13/2066676/

“Ancor che col partire
io mi sento morire,
partir vorrei ogn' hor, ogni momento:
tant' il piacer ch'io sento
de la vita ch'acquisto nel ritorno:
et cosi mill' e mille volt' il giorno
partir da voi vorrei:
tanto son dolci gli ritorni miei.”

que queremos traducir con palabras propias:

Aunque me sienta morir cuando parto,
quiero siempre partir a cualquier hora
pues enorme es la dicha disfrutada
al volver a la vida abandonada.
Y así, miles de veces cada día
quisiera separarme de vosotros
dada la gran dulzura del regreso.

En esa faceta de militar y poeta, no es extraño que compartiera amistad y aficiones con Garcilaso de la Vega y Hernando de Acuña.

Y quizás por eso sea verosímil la atribución a él de esta partitura.

Reflexiones primaverales 2021 (12)

Se abre hoy un nueve mes con sus treinta y un días aún en blanco y un gran signo de interrogación como portada.

Tendremos que reconocer la eficacia de dividir el tiempo irreductible e ilimitado a un subconjunto más manejable y digerible. Nuestros antepasados dieron en esta clasificación que hoy es habitual e indiscutida, pero que en épocas pasadas situaba este mes como el tercero del año bajo la advocación del mayor (maius) de todos los dioses, Júpiter.

Ha llovido mucho desde que se imponía la referencia celestial del tiempo para huir, quizás, de la inconsistencia que tan perecedera le hacía entre tantos momentos huidizos. Hoy día, lo normal es enfrentarse al momento con el mismo bagaje que hasta aquí hemos traído. Un bagaje en el que los dioses se ven sustituidos por nuestra propia limitación ya asumida por habitual y en la que el esfuerzo personal y la constancia son las armas que van construyendo un futuro, quizás no perdurable pero siempre nuestro.

Ayer mismo plasmábamos nuestro esfuerzo musical en la labor de mantener al día nuestras voces y nuestra coordinación coral sobre la partitura de nuestro repertorio “Il bianco e doce cigno”. Como siempre últimamente, en grupos reducidos en tiempo y en espacio practicábamos el tema:

“Il bianco e dolce cigno
cantando more, ed io
piangendo giung' al fin del viver mio.
Stran' e diversa sorte,
ch'ei more sconsolato
ed io moro beato.
Morte che nel morire
m'empie di gioia tutto e di desire.
Se nel morir, altro dolor non sento,
di mille mort' il di sarei contento.”

“El blanco y dulce cisne
cantando muere, y yo
llorando alcanzo el fin de mi vida.
Extraña y distinta suerte,
que él muere desconsolado
y yo muero bendito.
Muerte que en el morir
me llena de alegría y de deseo.
Si en el morir no siento otro dolor,
de mil muertes al día estaré contento.

No deja de tener sentido esa extraña contradicción que Arcadelt resalta entre el cisne y nosotros: muerte musical la suya contra la nuestra envuelta en lágrimas; desconsuelo en aquel contra la esperanza bienaventurada en nosotros; doliente fin del cisne contra nuestra alegría de un vivir pleno consumado.

Son densas tales palabras para traerlas como refugio animoso en tiempos de pandemia, pero, como suele ser habitual en horas huidizas, parecen sólido fundamento ante tanto viento como pretende arrastrarnos sin dejar huella.

Seguimos.

Reflexiones primaverales 2021 (11)

Apelo a la hoja en blanco y al silencio,

al paisaje anterior a la alborada

y al más oscuro espacio de la noche.

Ya nos queda tan solo el dibujar

la música que escribe el alma quieta

cuando todo es abrazo predispuesto

a cerrarse sobre palabras nuevas

aún calientes del horno en que se gestan.

Lo que deje, sin duda, no soy yo

sino aquel que quisiera enarbolarse,

hacerse estatua, faro y manuscrito.”

A veces se nos hacen largas las horas de quietud que esta nefasta pandemia nos impone. El azar que impregna el tiempo con su soplo impredecible será hoy el culpable de informes reminiscencias de los momentos transcurridos para el autor de estas líneas en la enseñanza de la música a jóvenes alumnos. Quienes hemos sido más comunicadores que profesionales sabemos que no está en nuestra mano la perfección del dominio de los temas sino, sobre todo, el aliento de infundir más lo que se siente que lo que se sabe.

Ese tiempo juguetón como soplo de viento sin contundencia ni propósito definido nos trajo desde la música de Benjamin Britten a una de sus obras que tanto nos había ayudado a disfrutar de la música orquestal y a trasmitirlo a nuestros alumnos. Se trata de su “The Young Person’s Guide to the Orchestra (Guía orquestal para los jóvenes)” compuesta en 1945 y de la que conservábamos una grabación explicativa narrada sobre la que se iban acumulando reproducciones incansables un año tras otro.

Dicha narración en español, realizada por Sergio Vela en 1962, se conserva en YouTube sobre la versión de La Orquesta Nacional de París dirigida por Lorin Maazel y grabada por la Deutsche Grammophon:

Naturalmente, tras el desmenuzamiento instrumental de la orquesta, se impone escuchar una grabación completa sin interrupciones habladas. Po ejemplo, esta grabación histórica del Archivo Klassik de la WDR interpretada por la Orquesta Sinfónica de la WDR con Jukka Pekka Saraste como director de orquesta:

Séanos leve y llevadero el tiempo que aún nos queda, tan lleno de excepciones como de esperas y esperanzas.

Reflexiones primaverales 2021 (10)

Celebrábamos ayer el día del libro.

Los irredimiblemente nostálgicos recordamos los primeros (Gracias Felix Gössmann):

Escritos en pergamino:

“El Gran Rollo de Isaías (1QIsaa) es uno de los primeros siete manuscritos descubiertos en Qumrán en 1947. Con una longitud de 7,34 m es el manuscrito bíblico más largo y mejor conservado de todos y el único que ha llegado a nosotros prácticamente completo. Consta de 54 columnas que contienen los 66 capítulos de la versión hebrea del libro de Isaías y es uno de los manuscritos más antiguos encontrados en el desierto de Judea. Datado aproximadamente del 125 antes de era común, es por tanto mil años más antiguo que los primeros manuscritos de la Biblia hebrea conocidos hasta el descubrimiento de Qumrán.”

O en tablillas de arcilla:

Merece la pena recordar también aquí la música escrita más antigua que se conoce (en escritura cuneiforme):

¡Vivan los libros!

Incluidos los digitales.

Reflexiones primaverales 2021 (9)

Ayer celebrábamos el “Día de la tierra”

Un recuerdo aquí al poema de Francisco Pino con música de Javier Busto:

“Esta tierra
Javier Busto

No me busques en los montes
Por altos que sean
Ni me busques en la mar
Por grande que te parezca
Búscame aquí
En esta tierra llana
Con puente y pinar
Con almena y agua lenta
Donde se escucha volar
Aunque el sonido se pierda
No me busques en los montes
Por altos que sean
Ni me busques en la mar
Por grande que te parezca
Búscame…”

Y otro al poema de Lloyd Stone and Georgia Harkness con música de Ian Sibelius: This Is My Song:

“This is my song, O God of all the nations,

a song of peace for lands afar and mine;

this is my home, the country where my heart is;

here are my hopes, my dreams, my holy shrine:

but other hearts in other lands are beating

with hopes and dreams as true and high as mine.

My country’s skies are bluer than the ocean,

and sunlight beams on cloverleaf and pine;

but other lands have sunlight too, and clover,

and skies are everywhere as blue as mine:

O hear my song, thou God of all the nations,

a song of peace for their land and for mine.

May truth and freedom come to every nation;

may peace abound where strife has raged so long;

that each may seek to love and build together,

a world united, righting every wrong;

a world united in its love for freedom,

proclaiming peace together in one song.*

Finlandia

Esta es mi canción

Oh Dios de todas las naciones

Una canción de paz

Por tierras lejanas y mías

Esta es mi casa

El país donde está mi corazón

Aquí están mis esperanzas

Mis sueños mi santuario sagrado

Pero otros corazones

En otras tierras están golpeando

Con esperanzas y sueños

Tan verdadero y alto como el mío

Mis países cielos

Son más azules que el océano

Y rayos de luz solar

Sobre hoja de trébol y pino

Pero otras tierras

También tienen luz solar y trébol

Y los cielos están por todas partes

Tan azul como el mío

Oh, escucha mi canción

Oh Dios de todas las naciones

Una canción de paz

No tenemos más tierra que esta.

Cuidémosla.

Reflexiones primaverales (8)

Tal como reseñaba nuestro espacio hermano en Facebook, anteayer se inauguraron los primeros ensayos presenciales conjuntos. De momento, en grupos reducidos para intentar poner nuestras voces a punto y situar las bases sólidas para retomar -esperemos que tras haber alcanzado ya una aceptable seguridad sanitaria con las vacunas recibidas- una actividad más firme a partir del próximo septiembre.
De momento, sean bienvenidos estos espacios de reencuentro.
Nos servirán para este recomienzo las últimas partituras estudiadas. Ahora es más asunto de ambientación que de profundización.
Y en el fondo de todo este pensamiento:

“Buscar aunque no encuentres ya es motivo
para no dejar nunca de buscar.
Buscar ya se mantiene por sí solo
porque aporta a la vida un objetivo:
la esperanza de hallar lo que se busca.”

Dejaremos aquí para irnos ambientando estas cinco “Flower songs” compuestas por Benjamin Britten.

(“Five Flower Songs,” by Benjamin Britten (1913-1976)

1) Op. 47: 1. To Daffodils
2) Op. 47: 2. The Succession of the Four Sweet Months
3) Op. 47: 3. Marsh Flowers
4) Op. 47: 4. The Evening Primrose
5) Op. 47: 5. Ballad Of Green Broom)

Séanos favorable la presente primavera.

Reflexiones primaverales 2021 (7)

Visto el nivelazo de confrontación preelectoral que disfrutamos, mientras nos lleguen más propuestas que invectivas, copio aquí algunos insultos clásicos más depurados (con imágenes alusivas) para aprender, aunque no los utilicemos. Los he tomado de una aportación al grupo de “Vigilancia lingüística”:

Y, para que no falte una referencia musical, apelaremos al lenguaje y las situaciones frecuentes en nuestras populares Zarzuelas. Por ejemplo, en la de Agua, azucarillos y aguardiente:

No.5b Panaderos

Pepa Ya esta ahí la Manuela;
si vuelve a insultarme,
aunque haya aquí gente
yo no he de aguantarme.
(Yendo hacia Manuela.)
¿Tú vienes, sin duda,
buscando cuestión?
Pues no tengo gana
de conversación.
Manuela Pues yo sí la tengo
y me has de escuchar,
que vengo esta noche
con ganas de hablar.
Coro (Silencio, silencio,
que va a haber cuestión;
la cosa merece
prestar atención.)
Manuela (Que deja la vasera en el suelo.)
Tú sin duda te has creído
que yo soy una cualquiera,
porque tú tienes un puesto
y yo voy con la vasera.
Pero ya saben lo que eres
más de dos y más de tres,
porque tú eres una cosa...
que ya sabes tú lo que es.
(La gente sujeta a Pepa.)
Déjenla ustedes,
no la contengan,
que ésa me teme
más que a un nublao,
y estoy segura
que si la dejan,
no va conmigo
a ningún lao.
Pepa ¿Que no?
Manuela ¡Que no, que no!
Pepa Ya te dije yo esta noche
que en seguida que te viera
te arrancaba el añadido
por chismosa y embustera.
Si tuvieras un poquito
de vergüenza y diznidá,
no pasabas por mi puesto
con la cara levantá.
Manuela No te pongas tantos moños,
que a pesar de tu honradez,
a la calle de Quiñones
te han llevao más de una vez.
Pepa Pero a mí entodavía
en la procesión,
no han venido a invitarme
pa ir de pendón.
Coro ¡Ja, ja, ja, ja!
¡Qué bueno va!
Manuela y Pepa
Tú no tienes ni de Coro ,
ni principios, ni vergüenza,
y si vuelves a mirarme
te voy a arrancar la trenza.
Ya que no quiero más palique,
conque en facha ponte ya,
que esta noche no te salva
ni la paz y caridá.

Coro

Estas se pegan;
ahora se agarran...
¡A que la atiza!
¡A que la da!
Unos Si las dejarnos,
pué que se maten.
Otros Si llega el caso
se evitará.

(Van a agarrarse insultándose a gritos, cuando se abren paso entre la gente Vicente y Lorenzo. Al verlos se separan las dos y quedan inmóviles.)

Sin duda, contribuirá a amenizar los aprendizajes de partituras que vamos a retomar.

Reflexiones primaverales 2021 (6)

Dentro de la considerable dificultad para retomar una cierta actividad coral en las adversas circunstancias actuales, hemos diseñado una posible línea de actuación tras haber gestionado la posibilidad de ensayar en un par de dependencias abiertas del Instituto Ciudad de los Poetas.

El plan, contando con la disposición de un número suficiente de miembros de cada una de las cuerdas, sería el siguiente:

* martes y viernes de cada semana, de 19 a 20 h., comenzando el martes 20 de abril.

* Reunir dos cuerdas en cada ensayo (unas 15 personas), y alternar la coincidencia de las mismas.

Todo ello guardando las normas covid (distancia entre personas, mascarilla, etc.).

Intentaremos ir gradualmente introduciéndonos de nuevo en esta gratificante actividad que contribuirá sin duda a proporcionarnos no pocos alicientes en medio de esta parada forzosa en que llevamos metidos desde hace más de un año.

Mientras vamos llevando a cabo este proyecto, será de justicia recordar cómo hemos ido manteniendo ayudas reconfortantes entre todos nosotros a través de contactos telemáticos. Citaremos aquí, como ejemplo diferente de las citas sobre actuaciones de la Fundación ORCAM a las que hemos aludido aquí en entradas recientes, un vídeo compartido en la cuerda de tenores que tiene que ver con el ambiente religioso que tradicionalmente forma parte de estos días correspondientes a la Semana Santa.

Tras leer en Facebook el siguiente comentario: “Cerca de ti, Señor” (en inglés Nearer, my God, to Thee) es un himno cristiano decimonónico escrito por Sarah Flower Adams, basado en el pasaje del Génesis 28:11-19, la historia de la Escalera de Jacob.

El himno es reconocido, entre otras razones, por ser la supuesta última interpretación de la orquesta del Titanic antes del hundimiento del RMS Titanic”,

 nos interesamos por la historia de la letra y música de este himno.

El poema original escrito por Sarah Flower es:

“Nearer My God to Thee
Nearer to Thee!
E'en though it be a cross
That raiseth me;
Still all my song shall be,
Nearer, my God, to Thee,
Nearer to Thee!
Though like the wanderer,
The sun gone down,
Darkness be over me,
My rest a stone;
Yet in my dreams I'd be
Nearer, my God, to Thee,
Nearer to Thee!
There let the way appear
Steps unto Heaven,
All that Thou send'st me
In mercy given;
Angels to beckon me
Nearer, my God, to Thee,
Nearer to Thee!
Than, with my waking thoughts
Bright with Thy praise,
Out of my stony griefs,
Bethel I'll raise;
So by my woes to be
Nearer, my God, to Thee,
Nearer to Thee!”

´

En español se ha hecho popular esta versión:

“Cerca de Ti, Señor,

Yo quiero estar.

Tu grande y tierno amor

Quiero gozar.

Llena mi pobre ser.

Limpia mi corazón.

Hazme tu rostro ver

En la aflicción.

Mi pobre corazón

Inquieto está.

Por esta vida voy

Buscando paz.

Mas solo Tú, Señor,

La paz me puedes dar.

Cerca de Ti, Señor,

Yo quiero estar.

Pasos inciertos doy.

El sol se va,

Mas, si contigo estoy,

No temo ya.

Himnos de gratitud,

Ferviente, cantaré,

Y fiel a Ti, Señor,

Siempre seré.

Día feliz veré

Creyendo en Ti,

En que yo habitaré

Cerca de Ti.

Mi voz alabará

Tu santo nombre allí,

Y mi alma gozará.

Cerca de Ti.”

Podemos seguir parcialmente esta letra en la interpretación de la Coral Avilesina:

y en la de Andre Rieu:

Sirvan estas deslavazadas reflexiones como moderado apoyo a nuestros mejores y optimistas ánimos. Confiemos en una próxima vuelta a una mejorada y más profunda normalidad.

Reflexiones primaverales 2021 (5)

Las circunstancias adversas nos fuerzan a menudo a una incesante búsqueda de situaciones favorables al optimismo de ver lo más positivo que dichas circunstancias nos permiten.

Hay que reconocer que, en esta época de prevalencia informática, donde Internet es altamente predominante, uno tiene grandes posibilidades de buscar temas que nos ayuden a vencer el aislamiento exigido, de un modo u otro, por la salud individual y colectiva. Por eso es frecuente sorprendernos asomándonos a los muchos recursos que la Red nos ofrece.

En esa tarea andábamos, buscando la belleza que siempre esconde la vida aún en las peores circunstancias imaginables. La película “La vida es bella”, de Roberto Benigni es un ejemplo memorable de ello. Tratando de aunar lo más positivo disponible con respeto a este recurso, nos movimos a escuchar la hermosa banda sonora que compuso Nicola Piovani para la misma en versiones menos habituales que fueran simultáneamente evocadoras de nuestras aficiones. Así, nos encontramos con esta interpretación a la guitarra:

y estas dos para orquesta de pulso y púa:

Las inevitables concomitancias del tema nos llevaron a nuestro agradecido recurso musical que nos ofrece la ORCAM con motivo de su reciente actuación conmemorativa del séptimo centenario de la muerte de Dante Alighieri.

“Madrid. Auditorio Nacional. 25-III-2021. Concierto en homenaje a Dante Alighieri organizado por el Instituto Italiano de Cultura de Madrid y auspiciado por Embajada de Italia en España. Valentina Varriale (soprano), Matteo Gatta (narrador). ORCAM. Director: Nicola Piovani. Piovani, La vita nuova.”

A este respecto leíamos la crítica que hacía del evento la revista Scherzo:

“Para quienes no conozcan a Nicola Piovani, quizás les refresque la memoria recordar que en 1998 le dieron el Oscar por la banda sonora de la película de Roberto Benigni La vida es bella. Piovani dirigió a la ORCAM —un número reducido de los instrumentistas de la orquesta— a quienes se unieron la saxofonista Marina Cesari —que tuvo momentos excelentes al saxo soprano—, el bajo eléctrico Marco Loddo y el percusionista Ivan Gambini. El director y compositor italiano demostró conocer su obra a la perfección con una batuta que guio y se fundió con los músicos en todo momento. La soprano Valentina Varriale estuvo afinadísima, con un timbre bellísimo que dio lustre y delicadeza a las hermosas melodías escritas por Piovani. Nos quedamos con ganas de conocer la potencia real de su voz de no haber estado amplificada, porque así lo requería la obra. Hubo momentos muy bellos y de sonoridad innovadora en los diálogos musicales entre el saxofón, el chelo, la flauta y la soprano. La obra concluyó en un pianísimo e inspirado suspiro de la soprano acompañada por la orquesta. La vita nuova fue aclamada por el público y la vida de Dante tuvo un merecido, bello y sentido homenaje musical a la altura de sus versos.”

A falta de una grabación de La ORCAM, nos remitimos a esta para hacernos idea de la misma:

A partir de aquí es irremediable perderse en la obra original de Dante, que puede leerse en italiano en:

http://www.letteraturaitaliana.net/pdf/Volume_1/t11.pdf

Y aquí en español:

http://biblio3.url.edu.gt/Libros/2012/la_vNueva.pdf

Baste, para terminar y como breve muestra de tanta belleza, este soneto, recogido en primer lugar de la partitura de Piovani:

«A ciascun’alma presa e gentil core

nel cui cospetto ven lo dir presente,

in ciò che mi rescrivan suo parvente,

salute in lor segnor, cioè Amore.

Già eran quasi che atterzate l’ore

del tempo che onne stella n’è lucente,

quando m’apparve Amor subitamente,

cui essenza membrar mi dà orrore.

Allegro mi sembrava Amor tenendo

meo core in mano, e ne le braccia avea

madonna involta in un drappo dormendo.

Poi la svegliava, e d’esto core ardendo

lei paventosa umilmente pascea:

appresso gir lo ne vedea piangendo.

(Dante Alighieri, Vita Nova, III)»

Con esta versión española de María del Castillo:

Y esta otra que trata de mantener la estructura del soneto:

“Almas y corazones con dolor,

a quienes llega mi decir presente

(y cada cual responda lo que siente),

salud en su señor, que es el Amor.

Las estrellas tenían resplandor

el más adamantino y más potente

cuando adivino el Amor súbitamente

en forma tal que me llenó de horror.

Parecíame alegre Amor llevando

mi corazón y el cuerpo de mi amada

cubierto con un lienzo y dormitando.

La despertó mi corazón, sangrando,

dio como nutrición a mi adorada.

Después le vi marcharse sollozando.”

La obra musical de Piovani es de una belleza arrolladora, digna de ser evocada en homenaje al inmenso poeta.
A ella le debemos el sincero agradecimiento de unos momentos inolvidables y animosos y la incitación a la lectura completa de la obra original .
Hacemos nuestro el comentario de una persona que escuchó la obra en Pisa hace tres años:
La vita regala momenti che ti riempiono tutto e poi strabordanti di bellezza, incontenibili, vogliono uscire dagli occhi.
Sulla tragedia del mondo corrono anche lacrime di gioia, salate come il mare.
E leccare una lacrima fa venire sete :
La vida regala momentos que te llenan totalmente y, después de hacer desbordar toda la belleza contenida, fuerzan a los ojos a derramar tanto lágrimas sobre la tragedia del mundo como lágrimas de gozo. Ambas son lágrimas saladas como el mar. La sed nos queda luego.


¡Salve, sed! Nos quede siempre el deseo del agua.