Primer ensayo para Carmina Burana (18-1-2020).

La música es, por muchos conceptos, un elemento unificador a modo de respiro en medio de tantas fobias y filias como las particularidades, los gustos y las creencias nos imponen.

Quienes formamos parte de la música como aficionados a practicarla en un coro sabemos de la cesión de protagonismo que las diversas voces tienen que imponerse para que la totalidad quede patente por encima de las individualidades de cada una de ellas.

Pero no es solamente ese aspecto unificador de voces implicado en el canto coral el que nos mueve a reflexionar sobre la universalidad de la música como elemento integrador, sino también esa peculiaridad suya de abarcar, integrar y modular las más diversas creencias, estilos, tradiciones, idiomas y cosmovisiones existentes.

Todo eso lo sabemos, lo mismo que lo saben cuantos, en calidad de miembros, forman parte consciente y voluntariamente de cualquier agrupación. Lo prueba la experiencia vivida en el primero de los ensayos conjuntos que hemos tenido este sábado pasado los coros aficionados participantes en la interpretación de los Cantica Burana, de Karl Orff organizada por la ORCAM este año. No era solamente la conjunción de numerosas corales hasta completar el casi medio millar de asistentes, sino la disposición entregada de la Iglesia Adventista de los Santos de los Últimos Días, que ha puesto sus espacioso locales a disposición de las corales participantes en el evento del día 3 de febrero.

Iglesia adventista

Uno se da cuenta de que, incluso en momentos tan dados a partidismos sociopolitico-religiosos como nos acucian hoy día, la música -aun con la limitación que algunas pocas veces se nos imponen en ciertos locales para interpretar exclusivamente música religiosa- viene a unificar la mayoría de las tendencias respetuosas con aquellas con las que no coinciden.

Lo cierto es que, gracias a todas esas cesiones y concesiones por parte de todos, el difícil ensayo con tantos participantes tuvo lugar de modo más que satisfactorio gracias a la colaboración de todos, especialmente del director Félix Redondo y de los respectivos directores y directoras de todas las corales.

Un buen comienzo para un evento entusiasta.

Estrenamos nuevo año con nuevos ensayos.

Carmina burana 1

Comenzamos hoy, tras el descanso asociado a estas fiestas, a ensayar los Carmina Burana, de Karl Orff para interpretarlos el día 3 de febrero en el Auditorio Nacional.

Hace ya un par de años, desde el 22 de julio de 2018 hasta el 22 de septiembre de ese mismo año fuimos recogiendo en estas páginas todos los datos que pudimos sobre cada uno de los números de esta composición que acabamos interpretando el 30 de octubre de 2018.

Recomendamos la lectura de estas páginas a quien estén interesados en profundizar sobre cada uno de los veinticinco temas de la obra de Karl Orff.

Carmina burana

2020: Una mirada al futuro

No son las horas tempranas del amanecer de una nueva década, tras tanta fiesta y resaca impuestas, demasiado propicias para reflexiones profundísimas.

Sin embargo, algo por dentro nos obliga a dejar somera huella de este primer día del nuevo año. Para ello apelamos al silencio de la palabras y del pensamiento, tal como nos sugiere la lectura del libro, cuanto menos curioso, Lost in traslation, en donde se recogen palabras prácticamente intraducibles de otros idiomas.

Lost

De ese libro tomamos una para mirar calladamente al futuro: el sustantivo japonés Boketto, que sería algo así como mirar a lo lejos sin pensar nada. Algo sin duda casi imposible, pero que nos sirve para afrontar el año como un libro en blanco en que ya habrá tiempo de escribir.

Venturoso y amplio espacio que contemplamos en el año que hoy comienza.

La coral Ciudad de los Poetas les desea feliz 2020

Sabemos que la vida teje un hilo continuo y sin fisuras hasta el fin desde el mismo momento en que nacemos. Sobrellevamos el tedio del camino ineludible marcando etapas que no dejan de ser como un trazo en el agua. Conocido ese truco, no ignoramos la continuidad entre el ayer y el hoy, pero lo aprovechamos para desearnos felicidad en el siguiente periodo de un nuevo año que comienza.

Recuerdo una película, aunque no su título, en que se dibujaba un futuro en donde uno elegía el día de marcharse de este mundo. Acudía a un centro autorizado para poner fin a sus días y elegía el paisaje y la música que le acompañaran en sus últimos momentos con la máxima felicidad posible.

Lejos de nosotros apelar al final para hablar de felicidad, pero sí para hablar de ésta mientras el fin no llegue. Y es que la vida nos va enseñando los íntimos paisajes y melodías en que nos sentimos felices. Cada nuevo año nos reafirma en esos momentos de felicidad que quisiéramos revivir y desearlos -a cada uno los suyos- para que iluminen nuestros días.

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Me permito la osadía de pasar como deseo de felicidad por parte de esta coral el paisaje que siempre nos hizo feliz: la noche estrellada desde la altura de la sierra madrileña y, como música inolvidable esta bellísima melodía de Händel que Vicky cantaba sentidamente y a la que nosotros respondíamos lo mejor que podíamos:

Lascia ch’io pianga

Mia cruda sorte,

E che sospiri la libertà

 

Quede aquí el más sincero deseo de felicidad para el nuevo año 2020 por parte de esta coral Ciudad de los Poetas.

Otra vez invierno: recuerdos y esperanzas.

Una vez más nos llega el frío invernal marcando el paso de una vida imparable con toda su variedad de alegrías y penas, de múltiples emociones y de esperanzas y desalientos.

Con su música inolvidable tras los siglos:

“Agghiacciato tremar tra nevi algenti
Al Severo spirar d’ orrido Vento,
Correr battendo i piedi ogni momento;
E pel soverchio gel batter i denti;

(Temblor helado entre la blanca nieve
y el duro soplo de horroroso viento,
correr frotando el pie en todo momento,
la boca tiritando se nos mueve.)”

 

Y desde el invierno también la pena del recuerdo:

JOSÉ LUIS GÓMEZ RECIO

“Un sueño profético

 Anoche recibí la ayuda de mi cama nodriza. Me vino a relatar una historia 
para que me durmiera, y a fe de Dios que lo consiguió. Me dijo con voz tenue:
“Mucho tiempo atrás, cuando los dioses eran adolescentes, la joven Europa 
conoció al sabio Sur y se enamoró perdidamente de él. Los frutos de aquella 
unión no tardaron en llegar: Primero la más seria, Helenia. Después de un 
parto entre animales, Romanía. Y la más chiquita, la que más lata dio para 
ver la luz, Iberia.
Las tres hermanas vivieron juntas en el reino del Sur, aunque cada una en 
su terreno de herencia.  Y se entregaron a follar a pierna suelta.
La menos prolífica fue Helenia. Porque era tan seria que no le apetecía 
nada de nada. Romanía salió muy casquivana y andariega, así que empezó a 
viajar y procrear por todos los países que visitaba. Y la más pequeña, 
Iberia salió rarita, un siesnoes que se dejaba penetrar por el primero que 
pasaba.”
Ahora me queda pasar el texto por un interpretador para que me lo diseccione".”



“Segundo de hoy


Solo como los postes de telégrafo de una carretera absurda
como los canjilones de una noria abandonada
como las vagonetas de una mina desierta y podrida…
como las piernas de las muchachas violadas en la tarde.

Estoy tan solo como tú lo estás ahora, ¿me equivoco?
como todos los solos -lesos -locos de orín cosidos por cadena.

Solo tenemos certeza en los amigos que nos van a traicionar;
que ya lo están haciendo en estos precisos momentos,
que lo van a seguir haciendo en el futuro porque nosotros nunca vamos a 
querer ir contra la parva, cansina, desapacible
y lenta vida del presente.”

 

Y, también desde aquí, otra despedida:

SONETOS - PATXI ANDION

Navegando voy por mi silencio,
una carga de fichajes y escayolas,
una palabra escrita en el desierto,
una muerte interrumpida en cada hora
y ese silencio macho hasta la frente
me hace saltar la brisa de las manos,
me hace volcar mi entraña de repente
y voy pariendo cantos como clavos.

Quiero atrapar del pelo la mañana,
quiero exprimir el cielo y que despierte
de esa quietud gravosa y casquivana,
quiero salvar la fuerza de los dientes
para cantar de cerca,
cantar de cerca y gritar alto
que hacen falta equipajes en la gente.

Y es que el canto que no sirva para todos,
ese canto que ni abrigue ni despierte
es un lujo inaceptable por sí sólo,
es una pompa de jabón sobre un susurro,
es un paso en el vacío, es un hueco,
la cienmilésima parte de un murmullo.

Porque el que canta bajo canta solo
y es el suyo un canto para adentro,
y racionan la voz y dan un poco,
y así transforman demandas en lamentos;
y a mí me faltan horas y sobran silencios
no quiero poner volumen a mi canto,
no puedo cantar bajo sin desprecio,
no puedo cantar solo, no tengo tiempo.

(En el Rastro, a 9 de marzo de 1973
Letra y música: Patxi Andión)

Manchándonos de amor, como es debido
Cambiándonos el beso en la mirada
Saltándonos el sueño aún vencido
Sintiéndonos la sangre vena a vena
haciendo nuestra noche más sonora
quemamos en el tiempo nuestra pena
volviéndonos más nuestros hora a hora

“Sólo él tiene el derecho de tutearle a la mar.
Le parieron mar adentro y se le quedó la sal
lamiéndole los orígenes, enseñándole el cantar
que interpreta en la cubierta el furor del vendaval.

Treinta y seis y él, treinta y siete, que salieron a la mar
una mañana de marzo poco antes de clarear.
Trabajadores del agua que no se saben marear,
Masculinos como el viento, bruñidos en temporal.

Mirad, ahí van. Mirad, ahí van
los que en tierra firme no saben andar
que beben vino y no saben nadar
porque el destino no les quiso enseñar.
Miradles bien. Miradles bien.
Son treinta y siete y antes eran cien.
Son orgullosos, son gentes de fe.
Eran pescadores antes de nacer.

Se levantó la arbolada sin quererlos avisar
y al entrar en la ensenada comenzaron a zozobrar.
El piloto está borracho y lo tienen que amarrar
y naufragaron despacio, como intentando esperar.

Sólo el piloto ha quedado para poderlo contar.
Desde ese día borracho, ya nunca sale a la mar.
Y no hay suficiente vino para comprarle la sed
y busca un verdugo amigo y nadie lo quiere ser.

Mirad, ahí va. Mirad, ahí va
el que en tierra firme no sabe andar,
que bebe vino y no sabe nadar
porque el destino no le quiso enseñar.
Miradle bien. Miradle bien.
Eran treinta y siete y sólo queda él.
Es orgulloso, es hombre de fe.
Era pescador antes de nacer.

Que nadie levante un vaso.
Que nadie se atreva a hablar.
Que está pasando un marino.
Que está pasando un borracho,
Con toda la mar detrás.”

Tras todo lo dicho, que nadie reste horizontes al futuro.

Felices fiestas.

De sueño a vuelo con la Orquesta Laudística de Madrid.

Mientras muchos hoy prefieren soñar con premios de lotería, algunos nos refugiamos en otros espacios abiertos a otros vuelos sin más límites que nuestra capacidad de sueño.

Y es que, ayer mismo, la Orquesta Laudística de Madrid, con  nuestro compañero de coral Pedro y sus bandurria y bandurrín,  nos brindaron una nueva oportunidad de vuelo con un repertorio que, además de las tres Miniaturas medievales, de Muñoz Molleda, del Son y compás, de Ruiz de Luna, de En las estepas del Asia Central de Borodín, del Una noche en  Calatayud de Pablo Luna, de La torre del oro de Gerónimo Giménez, de varios villancicos navideños y de Suspiros de España de Antonio Álvarez, nos ofreció la bellísima obra de Ricardo Sandoval Soñar es volar.

De su audición salíamos con este humilde vuelo:

Habitan hermanados sueño y vuelo.
La altura del segundo es un reflejo
apoyado en la hondura del primero.
No vale cualquier sueño para el vuelo
sino el que quiere huir de pesadillas
que hacen de nuestra vida lastre y barro
con miradas en fuga hacia lo alto.

Para poder justificar esos versos con una idea de la obra a que nos referimos, traemos aquí, a falta de una grabación directa de la impresionante ejecución de la Orquesta Laudística, estas dos grabaciones tomadas de YouTube en que interviene el propio autor, Ricardo Sandoval. Una lo hace con mandolina en el Concierto de “2+2 Quartet” en Madrid. Espacio Ronda el 2 de septiembre de 2018.

Y otra con bandurria en el Concierto de Duo AREKIPE (Kathy Lasso & Ricardo Sandoval) con Matthias Collet. Espacio Ronda – Madrid el domingo 26 de abril de 2015.

No consideramos oportuno añadir nada a la escucha silenciosa de estas interpretaciones, excepto el agradecimiento a quienes son capaces de ofrecernos la belleza de paisajes desde la altura de un vuelo sobre un sueño.

Silencios para unas fiestas ruidosas

Así se expresa la liturgia católica en su Introito de la misa de Navidad:

Dum medium silentium tenerent omnia
et nox in suo cursu medium iter haberent
omnipotens sermo tuus Domine
de coelis a regalibus sedibus venit.

(Mientras todo el silencio dominaba
y la noche llegaba a su mitad,
tu palabra, Señor, omnipotente
del cielo hasta la tierra ha descendido.)

Entre la evocación que escuchamos a Giovanni Vianini

o la versión del compositor Vytautas Miškinis

existen recursos musicales usados por la música descriptiva tales como el que utiliza Alexander Borodin en su obra En las estepas del Asia Central donde la inmensidad silenciosa de la estepa viene evocada por el sonido inicial y final que la sitúa en el ambiente musicado por dos caravanas que se cruzan.

Borodin

Orquesta laudística

La formidable Orquesta Laudística de Madrid, en que interviene sobresalientemente nuestro amigo y compañero Pedro, nos ofreció el pasado martes, entre muchas otras de impecable ejecución e impresionante perfección, esta obra  a modo de síntesis de unas fiestas que quisiéramos enmarcar -es opinión personal- más como sonido del silencio que como ruido festivo  apabullante. A falta de una grabación de la Orquesta Laudística, quizás podamos visualizar esta histórica versión: Москва под снегом 1908 Moscow clad in snow (Alexander Borodin) HQ restored .

Aunque, como ya hemos dicho, no tenemos ninguna grabación de esta obra por parte de la Orquesta laudística de Madrid, si podréis escucharla hoy aquí:

Orquesta laudística 1

Hace tres años evocábamos en estas páginas (11-9-16) nuestras sentidas reflexiones sobre este tema del silencio y no es nuestra intención repetirlas ahora, pero, tras nuestra actuación de ayer en la iglesia de Altagracia, podríamos reseñar la placidez de las tres nanas que interpretamos y, por supuesto, la entrañable Stille Nacht, imprescindible para concluir en paz todas nuestras interpretaciones navideñas.

Sean estos versos que queremos dejar aquí para acabar estas líneas una leve y sencilla alabanza de la paz silenciosa, que quiere ser más luminosa que tétrica, sobre el estruendo festivo:

Marchamos de un silencio a otro silencio.
Cuando me invade el ruido de la vida
me consuelo en mi origen y destino.

 

Actuamos hoy en la iglesia de Altagracia

Sin título

Conscientes como somos de nuestras propias limitaciones, somos igualmente conscientes de nuestra propia habilidad para conectar con el tipo de público que acude a nuestros conciertos y disfruta -así nos lo confirman- con ellos.

Uno de los ambientes que por experiencia sabemos propicio a brindarnos una cordial acogida durante la celebración anual de las fiestas navideñas, es el de la iglesia de Altagracia en el madrileño barrio de Valdezarza. Cuantas veces hemos cantado allí hemos disfrutado de una cordial acogida y de esa especial comunión que suele establecerse entre quien canta y quien escucha cuando la sintonía es mutua durante los momentos mágicos de la actuación.

Por eso queremos dejar aquí constancia de nuestra disposición a brindar a quienes así lo deseen nuestra actuación a las ocho de esta tarde en la citada iglesia para participar en el espíritu festivo que confiamos imprimir a nuestro canto.

En dicha actuación -como ya hemos mencionado anteriormente en estas páginas- haremos un recorrido por variados espacios navideños, tanto en el tiempo como en el espacio. Cantaremos, en efecto, villancicos que abarcan desde el siglo XVI hasta nuestros días y desde los más variados espacios europeos y americanos. El repertorio será:

Serenísima una noche. Fray Gerónimo González (s. XVII)

No la debemos dormir. Anónimo Cancionero de Upsala (1556)

Dos nanas para un niño Dios. José Zárate (n. 1972)

Navidad en Aragón. Dante Andreo (n. 1949)

Dan Din Dan. José Sanchís Cuartero (1926-2012) / F. CosGayón Domínguez (n. 1940)

Esta noche nace el niño. Villancico popular de Andalucía. Versión Coral José L. Blasco

Los campanilleros. Villancico popular de Andalucía. Armonización F. Montero

Ninna Nanna Russa. Villancico popular de Rusia. Armonización Andrea Mascagni

Xicochi Xicochi. Gaspar Fernández (1566-1629)

Esta noche Jesús ha nacido. Villancico peruano. Armonización Arturo Caldas

Villancico Mexicano. S. XVI. Versión Coral Ramón Noble

Llega la Navidad. Ramón Díaz (1901-76). Arreglo para Coral Juan Tony Guzmán

By the Rivers of Babylon. Espiritual rastafari 1978. Brent Dowe y Trevor McNaughton

 

Aprovechamos la comunicación de este programa para hacer partícipes a todos nuestro sincero deseo de felicidad estas fechas.

Actuamos ayer en nuestro barrio Ciudad de los Poetas

Cena del Señor dibujada por Javier

No han sido muchas las oportunidades que este año nos ha brindado para presentar nuestro repertorio de canciones navideñas que veníamos renovando a fondo últimamente.  No obstante, no podía faltar la actuación imprescindible en nuestro barrio Ciudad de los Poetas con el acostumbrado concierto anual de Navidad.

Dos son los aspectos reseñables de esta actuación. Como ya hemos señalado en la presentación del programa que hemos hecho en anteriores entradas, el repertorio resultaba novedoso por haber incorporado varios villancicos históricos americanos recogidos de antiguos cancioneros del siglo XVI y XVII, incluido uno en idioma náuatl. Naturalmente no somos especialistas en su interpretación, pero sí en ambientarla cuidadosamente con adecuados acompañamientos de percusión. Igualmente nos han resultado significativas y gratificantes las adaptaciones que nuestra directora nos ha hecho para la Nana rusa, trasportada al italiano a partir de una melodía rusa popular, y para la versión que hemos interpretado de la melodía, ya tradicional gracias al grupo Bonnie M., de By the rivers of Babylon.

El otro aspecto digno de anotarse tiene que ver con la habitual entrega que la actuación en ambientes cercanos nos propicia. La ya habitual despedida del concierto con el imprescindible Stille Nacht, Noche de paz, interpretada conjuntamente por todos los asistentes, fue, como siempre, una espléndida manifestación de un espacio cordialmente compartido.

Esto último significa mucho para nosotros, pues es muy diferente actuar en ambientes más distantes y oficiales que en sitios donde la mayoría del auditorio son gente conocida y siempre entusiasta con nuestra actividad coral.

En definitiva, una buena actuación y un excelente ambiente han resultado la más gratificante recompensa a nuestra entrega.

Cantamos en y a la Navidad también este año 2019.

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Cantamos en y a la Navidad porque estas fechas nos brindan la oportunidad para hacerlo ante nuestros más fieles y entusiastas seguidores. Esto es lo que desde pasado mañana les ofreceremos:

Conjuramos el frío del invierno
y el mal sabor de aquello que se acaba
con el cálido aliento de unos cantos
de dulce esperanza en lo que empieza.
Traemos hoy aquí canciones que nos hablan,
con lenguaje vital de muchos siglos,
de noches serenísimas fecundas, 
de noches santas sin dormir cantando,
de dulces nanas para un preclaro niño,
de cómo es navidad en ciertos sitios
o como las campanas siembran paz
traída por un nuevo nacimiento
que los campanilleros año a año
nos vienen a cantar de madrugada.

Pero no es navidad solo en España.
Queremos demostrarlo con canciones
de letras italianas, antes rusas
y cantos antiquísimos aztecas,
con melodías propias de Perú,
del Méjico hermanado en nuestro idioma.
o también de un inglés omnipresente
con raíces antiguas jamaicanas
y ritmos movedizos elocuentes.
Todo gestos actuales e instrumentos
sobre íntimas y vivas melodías.

Nuestros mejores deseos para cuantos tenga a bien acompañarnos.Sin título