O Fortuna

Puestos a reflexionar sobre la base de los Carmina Burana, de Karl Orff como guía fructífera para no dejarse llevar por el calor aplastante propio del verano que se impone en este centro peninsular, no parece haber mejor principio que esa espectacular partitura con que dicha obra comienza:

O Fortuna
velut luna,
statu variabilis,
semper crescis
aut decrescis;
vita detestabilis
nunc obdurat
et tunc curat
ludo mentis aciem,
egestatem,
potestatem
dissolvit ut glaciem.
Sors immanis
et inanis,
rota tu volubilis,
status malus,
vana salus
semper dissolubilis,
obumbrata
et velata
michi quoque niteris;
nunc per ludum
dorsum nudum
fero tui sceleris.
Sors salutis
et virtutis
michi nunc contraria,
est affectus
et defectus
semper in angaria.
Hac in hora
sine mora
corde pulsum tangite;
quod per sortem
sternit fortem,
mecum omnes plangite! 

La traducción que recoge Wikipedia del poema es: 

Oh Fortuna,
como la luna
variable de estado,
siempre creces
o decreces;
¡Qué vida tan detestable!
ahora oprime
después alivia
como un juego,
a la pobreza
y al poder
lo derritió como al hielo.
Suerte monstruosa
y vacía,
tu rueda gira,
perverso,
la salud es vana
siempre se difumina,
sombrío
y velado
también a mí me mortificas;
ahora en el juego
llevo mi espalda desnuda
por tu villanía.
La Suerte en la salud
y en la virtud
está contra mí,
me empuja
y me lastra,
siempre esclavizado.
En esta hora,
sin tardanza,
toca las cuerdas vibrantes,
porque la Suerte
derriba al fuerte,
llorad todos conmigo. 

O mejor esta otra, tomada de la Red: 

I.- Fortuna emperatriz del mundo 
1.- Oh fortuna 
Oh fortuna, 
variable como la luna 
como ella creces sin cesar 
o desapareces. 
¡vida detestable! 
Un día, jugando, 
entristeces a los débiles sentidos, 
para llenarles de satisfacción 
al día siguiente. 
La pobreza y el poder 
se derriten como el hielo 
ante tu presencia.  
Destino monstruoso y vacío, 
una rueda girando es lo que eres, 
la salud es vana, 
siempre puede ser disuelta, 
eclipsada 
y velada; 
me atormentas también 
en la mesa de juego; 
mi desnudez regresa 
me la trajo tu maldad. 
El destino de la salud 
y de la virtud 
esta contra la mía, 
es atacado 
y destruido 
siempre en tu servicio. 
En esta hora 
sin demora 
toquen las cuerdas del corazón;
el destino 
derrumba al hombre fuerte 
que llora conmigo por tu villanía.
 

 

El manuscrito original  conservado en el Codex Buranus, tras la representación artística de la Fortuna Imperatrix Mundi, y del primer poema Fas et Nefas  es este:

 

Es prácticamente imposible reflexionar sobre la vida humana sin hacerlo sobre el destino o el azar. Actualmente nuestros conocimientos científicos son inmensos y sabemos que nuestra existencia viene determinada por un conjunto de datos incluidos en los cromosomas que nos fueron transmitidos en el momento de nuestra fecundación, pero antiguamente, como en todos los ámbitos, el recurso a explicaciones sobrenaturales era lo habitual.

En ese contexto, se pueden leer las referencias a distintas divinidades, por ejemplo, en el “Diccionario universal de mitología ó de la fábula”, descargable en Books.google.es. y en Jcyl.es

Los griegos idearon previamente la figura de la diosa Tiqué o Tyché precedente de la Fortuna latina.

En el fondo de todas estas divinidades yace la idea, ya incluida en la etimología itálica del nombre latino Fortuna, Vortumna, que, como vórtice y tantos otros derivados indoeuropeos, da idea de giro o vuelta. Por eso lo primero que aparece al hablar de la fortuna es el cambio que hace que la rueda unas veces esté en una posición y otras en otra.

Algo que también le sucede a la luna con sus fases, como consigna el texto del poema.

En ese mismo texto se alude al juego (la palabra aleatorio viene de alea, los dados, siempre de caída imprevisible una vez se lanzan), a la cambiante salud que oscila entre fortaleza y debilidad hasta acabar venciendo a la vida con la muerte, a la riqueza y a la pobreza.

En nuestro uso normal, la fortuna, que en teoría puede ser buena o mala, se asocia más con la riqueza que con la escasez y tiene por eso símbolo habitual en la cornucopia, el cuerno de la abundancia que está a disposición solo de algunos.

Un curioso fondo en todo ello que quiere hacer radicar en el más allá de las divinidades lo inexplicable, por impredecible, de la vida que a cada uno le toca vivir.

Y es que, por mucho que la mitología religiosa quiera depositar la felicidad o la desdicha en el malvado designio de los dioses o en el voluble giro de sus ruletas, hoy sabemos que no se necesita recurrir a ellos para ser perfectamente conscientes de nuestra responsabilidad, ya que no en hecho físico de la vida y de la muerte,  sí en la manera más o menos justa y llevadera en que su decurso afecta a toda la humanidad.

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Reflexiones musicales veraniegas 2018: de lo religioso y folclórico a lo profano-goliárdico.

La reflexión es siempre un sano ejercicio mental, pero lo es, sobre todo, para quienes pretendemos no pasar superficialmente por una vida que sabemos única e irrepetible. Y es en ese paso meditado donde nos detenemos sobre algunos aspectos que estimamos útiles para sentirnos acogidos en un posible futuro de visita a tiempos acaso acogedores.

Aquí, naturalmente, nos referimos a ese aspecto que nos caracteriza como participantes de una actividad músico-coral en la que invertimos no poco tiempo durante el resto del año. Cuando nos fijamos en el repertorio al que con más frecuencia recurrimos, no nos resulta novedoso ver que -quizás por el tipo de ocasiones brindadas por las convocatorias que se nos presentan- lo más frecuente es el recurso al repertorio litúrgico religioso tan nutrido en el conjunto de nuestras partituras.

Igualmente casi numerosas son las partituras de temas folclóricos españoles y universales que con asiduidad han sido objeto de composiciones memorables asequibles a nuestra capacidad de aprendizaje.

Por todo lo anterior resulta hasta cierto punto novedoso el enfrentarnos de nuevo a un conjunto de partituras peculiares como las que ocuparán en breve nuestra atención: la del grupo de cantos seleccionados al azar por Karl Orff en 1937 para la obra musical compuesta sobre ellos y que denominó Carmina Burana. Tomó los textos de los manuscritos hallados el siglo XIX en la abadía benedictina Benediktbeuren que reproducían poemas de monjes y juglares de la época sobre temas tan profanos, anticlericales y jocosos como el vino, el buen comer, los placeres y el amor. Dichos poemas son conocidos como propios de Goliardos, clérigos y estudiantes medievales poco asentados y a los que alude etimológicamente Wikipedia asÍ

“La derivación de este término es incierta. Podría provenir del francés antiguo gouliard, «clérigo que llevaba vida irregular», a su vez alteración del bajo latín gens Goliae, propiamente «gente de Golias» y por extensión «gente del demonio», alusivo al “obispo Golias”, un santo patrón, probablemente mítico, al que ellos mismos hacían referencia, que probablemente no sería más que una latinización del nombre del gigante Goliat, «el demonio»,2​ nombre que se darían a sí mismos para hacer valer su posición de estudiantes cultivados y grandes bebedores, con el que satirizaban a las autoridades eclesiásticas y políticas. O bien, podría remontarse a una carta escrita por san Bernardo de Claraval al papa Inocencio II, en la que se refería a Pedro Abelardo como ‘Goliath’, creando así un vínculo entre el gigante y los estudiantes seguidores de Abelardo. Otras teorías sostienen que el nombre procede del latín gula («goloso»), por su insaciable apetito o glotonería, o lo hacen derivar del francés antiguo gailliard (“compañero alegre”).”

No desperdiciaremos, pues, la oportunidad de incidir en los veintisiete poemas de que constan los Carmina Burana recogidos por Orff y en cuya interpretación colaboraremos en octubre.

Quizás no sea mala manera de comenzar estas reflexiones con la consideración del dibujo original del manuscrito en donde se representa la diosa Fortuna y su rueda como emperatriz del mundo, que reinó, reina y reinará sobre todo el decurso de la historia.

Una visión así de la vida y de la historia viene a chocar con el discurso religioso-teológico oficial en el que existe un plan original divino donde todo tiene su propósito y su sentido, pero que ha sido alterado por una rebelión humana original enfrentada a un mundo perfecto. No se trata ya de una humanidad que camina hacia su perfección individual y global según un designio divino, sino de una rueda regida por el azar en el que en su giro todo viene a pasar de abajo arriba por un inevitable e interminable curso de crecimiento y ruina, de vida y muerte, de triunfo y fracaso.

Pasaremos, pues, en sucesivas entradas sobre todos los capítulos que conforman las partituras recogidas en la obra.

 

El manuscrito de los Carmina Burana (Codex Buranus)

No hace mucho tiempo me mandó Julián unas fotos que tomó en directo desde San Millán de la Cogolla.

Uno no puede nunca dejar de experimentar la emoción de contemplar los orígenes de aquello que hoy le resulta importante. Eso sucede igualmente con el tema de los Carmina Burana en que andamos inmersos. Por eso queremos referirnos a los textos manuscritos que dieron lugar a la obra que intentaremos aprender.

Tales textos se encuentran en

https://imslp.org/wiki/Special:ImagefromIndex/25688/rfzq 

https://imslp.org/wiki/Special:ImagefromIndex/25696/rfzq

https://imslp.org/wiki/Special:ImagefromIndex/25697/rfzq

https://imslp.org/wiki/Special:ImagefromIndex/25699/rfzq

https://imslp.org/wiki/Special:ImagefromIndex/25700/rfzq

https://imslp.org/wiki/Special:ImagefromIndex/25702/rfzq

con transcripción latina en

https://www.hs-augsburg.de/~harsch/Chronologia/Lspost13/CarminaBurana/bur_cmo1.html#002

Y hay alguna traducción al español en

www.academia.edu/…/LA_POESÍA_DE_LOS_GOLIARDOS_CARMINA_BURANA

Dentro de lo poco que aquí nos es posible destacar, cabe señalar el comienzo con la Rueda de la Fortuna

Y el texto de 1170 aprox. De Gualterius de Castillione (1135-1179 aprox.):

Fas et nefas ambulant
pene passu pari;
prodigus non redimit
vitium avari;
virtus temperantia
quadam singulari
debet medium
ad utrumque vitium
caute contemplari.

(Van de la mano lo cierto y lo erróneo
casi con parecido paso;
el pródigo no redime
el vicio del avaro.
La virtud debe guardar
un justo equilibrio
entre ambos vicios
para contemplarlos con cautela.)

in Fortune solio
sederam elatus…
nunc a summo corvi
gloria privatus

(en el trono de la Fortuna
me senté enaltecido...
ahora he caído hasta el fondo,
de mi gloria privado)

Fortuna rota volvitur:
descendo minoratus;
alter in altum tollitur;
nimis exaltatus
rex sedet in vértice
-caveat ruinam!
nam sub axe legimus
Hecubam reginam

(La rueda de la Fortuna ha girado:
desciendo empobrecido;
a otro en lo alto elevan;
grandemente exaltado
un rey se sienta en la cúspide
-¡cuídese de la ruina!,
pues bajo la tierra, hemos leído.
Hécuba es reina)


Efectivamente vemos en el dibujo el proceso que la rueda de la fortuna inflige al poderoso rey ascendiendo, descendiendo y acabando .


Pero no es solo este y parecidos poemas sobre la Fortuna sino también otros de índole lírica, de costumbres, morales y de crítica eclesiástica los que componen este códice de la abadía de Beuren, preciosamente confeccionado.

Sin duda todo un acierto de Karl Orff al componer para algunos de ellos la música que le ha dado merecida fama y cuyo aprendizaje ahora es nuestro objetivo próximo.

Método pedagógico musical ORFF

Es proverbial en nuestro uso de la lengua el contenido de las citas evangélicas de Mat. 12:34
¡Camada de víboras! ¿Cómo pueden hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.
y Lc, 6: 45:
El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo que es bueno; y el hombre malo, del mal tesoro saca lo que es malo; porque de la abundancia del corazón habla su boca.
que vienen a decir que cuando uno está convencido de aquello que ha aprendido, tratará entonces a toda costa de enseñarlo.
Eso es sin duda lo que le sucedió a Karl Orff, que empapado como estaba en la vivencia de la música ideó un método para su enseñanza infantil. Consiste en un método pedagógico, que según explica Wikipedia: es “más un modelo que un método, pues es necesario adaptar al contexto, a la lengua materna y al nivel del alumnado” y fue escrito en 1930 como “Orff-schulwerk: music for children (trabajo escolar en alemán)”. Son sus elementos una secuencia de cinco notas dentro de una octava (sol, mi, la, do, re) un ritmo (‘movimiento marcado por la sucesión regular de elementos débiles y fuertes, o bien de condiciones opuestas o diferentes’) apoyado en el uso de instrumentos de percusión que acompañan a una melodía en flauta dulce y una dinámica (cada uno de los distintos grados o niveles de intensidad en que se pueden interpretar uno o varios sonidos, determinados pasajes o piezas musicales completas ). Se utilizan melodías populares sencillas y conocidas.
Esta es la pieza de Karl Orff “four short pieces (Schulwerk)”

Y estas diferentes aplicaciones escolares

 

Y algunas aplicaciones rítmicas:

En España se fue introduciendo la metodología de Orff gradualmente, según puede leerse en
https://reunir.unir.net/bitstream/handle/123456789/3984/NAVARRO%20PEREZ%2C%20ALEXANDRE.pdf?sequence=1&isAllowed=y“Desde la implantación de la LOGSE hasta la actualidad la filosofía del Schulerk se ha popularizado en el panorama educativo musical español. Buena muestra de ello lo constituye la creación de la Asociación Orff España en 1996…”

Valgan estas breves notas para dejar constancia aquí de la gran labor hecha por Karl Orff en el campo de la pedagogía musical.

Mendelsohn, Isaías y ORCAM. La emoción de un impacto inolvidable

De mucho tiempo atrás conservo en esos estantes en los que el tiempo se hace denso e impactante la frase de un buen amigo que la proximidad cordial y la geografía hicieron antaño cercano. Cuando hogaño ambas nos han distanciado a causa sin duda de la peculiaridad de él que hoy comento, me complazco en evocarla como uno de esos regalos que las personas van dejando tras de sí solo por ser fieles a sus creencias.

Me refiero a una frase suya en la que, ante la acusación de parcialidad, se jactaba: “Sí. Soy parcial. Y a mucha honra”. Cuando, después de casi medio siglo de tiempo transcurrido, y cuando su íntima parcialidad le ha llevado lejos, junto con los más desheredados de la tierra, me siento agradecido a su recuerdo y a su lejana cercanía cuando yo también apelo a una parcialidad de la que me siento orgulloso.

Larga introducción esta, sin duda, pero no podría referirme al evento de ayer en el que la ORCAM, dirigida por Víctor Pablo Pérez, se disolvió literalmente en emoción contagiosa interpretando el oratorio “Elías”, de Mendelsohn, sin apelar a mi parcialidad como sustitutiva de una objetividad crítica de la que carezco (para suplirla cito luego parte de la exposición del escritor del programa de mano de la obra).

Esa parcialidad no se refiere al hecho de atribuir sin mérito medallas sino a atribuir especialmente ese mérito a partir de las vivencias peculiares de las que uno parte:

En primer lugar, la cercanía afectiva de algunos componentes del coro de la ORCAM, muy especialmente de la de la directora de nuestra humilde coral “Ciudad de los Poetas”, Vicky Marchante, tan querida. En segundo lugar, por la del impacto antiguo que la figura bíblica legendaria del profeta Elías me trae a lo más íntimo de mis recuerdos. Y, en tercer lugar, por la especial situación con que la poesía emanada de la obra “El Desgarro”, de Jorge Villalobos, que acabo de terminar incide agudamente en mis circunstancias personales.

La Obra de Mendelsohn Elias es la despedida musical del compositor, según expone Blas Matamoro en la presentación del programa de mano de la obra:

Elías y Pablo son el par de oratorios de tema bíblico que compuso Mendelssohn. El segundo es evangélico y el primero, basado en el libro de Reyes del Antiguo Testamento, sugiere, no obstante su fuente, de modo profético, la llegada del Mesías. El músico, tras componer Pablo en 1836, dudó entre Elías y Pedro. Se decidió por aquél gracias a un esquema de libreto de su amigo el diplomático Klingemann y a un texto del pastor inglés James Barry. Finalmente, las  palabras alemanas las escribió Julius Schubring. El trabajo de composición data de 1845/6. La obra se estrenó en el festival de Birmingham en versión inglesa de William Bartholomew que se utiliza hasta la actualidad en Inglaterra, el 26 de agosto de 1846… El músico no habría de asistir a la ejecución alemana según la edición Simrock de Bonn, pues murió días antes. Elías es la última de sus obras de gran formato y, en cierto modo, su grandiosa despedida. Con ella cerró un vínculo fuerte de su tarea: la tradición del oratorio barroco de asunto religioso. Es sabido que exhumó a Bach con La Pasión según San Mateo y a Händel con Israel en Egipto …. La apelación a las macizas construcciones del barroco, en especial las händelianas, es una inquietud de Mendelssohn respecto a las posibilidades del oratorio en el siglo XIX. La relación entre barroco y romanticismo soslaya las herencia oratorial del siglo XVIII, en especial la de Haydn, basada en una visión racionalista, armonizadora y resolutiva de la obra divina. A pesar de su mentalidad clásica, amiga del orden, la economía y la certeza, Mendelssohn era una imaginación y una sensibilidad románticas. Sus héroes propenden a ser dramáticos y hasta patéticos. Su naturaleza es imponente gracias a sus tremendas fuerzas de construcción y destrucción. Su desafío consistió en renovar lo arquitectónico del aparato barroco y servirlo con el utillaje del siglo XIX. Con ello, el músico alemán instauró una nueva tradición, que impregna la composición oratorial de los franceses (Berlioz, Massenet, Gounod, César Franck), el mundo del género victoriano en Inglaterra (Elgar), dejando también resonar sus ecos en la Alemania de Brahms y Pfitzner. La estructura de Elías es, si se quiere, simétrica y esta calidad cabe considerarse clásica. La partitura tiene dos partes y un eje permite ver la correspondencia temática de ambas mitades. La primera muestra al pueblo de Israel castigado por Dios por su inconducta, deambulante por el desierto y sometido a la sequía. Hay un monte, el Carmelo, como todos los montes, es un lugar de recogimiento e iluminación. Allí sube Elías, seguro ya de su don profético, para rogar a la divinidad que perdone a su pueblo. Es una súplica desgarrada, dramática. Nadie sabe si la cólera divina ha cesado. El drama se acentúa en lo que podemos considerar el núcleo teológico de la obra: el conflicto entre el Dios único y verdadero, Jehová, y el Dios único pero falso, Baal, judaísmo contra paganismo. Esta tensión permite a Mendelssohn acudir a un doble recurso musical: el Dios que finalmente se prueba ser el único auténtico, tiene palabra y da lugar al canto. Baal, en cambio, mero ídolo sin realidad trascendente, calla. La música no le corresponde, no es digno de ella. La segunda parte es, en relación a la anterior, más pacífica, meditativa y conciliadora. Elías ya ha conseguido consolidarse como líder espiritual de su pueblo y ha recompuesto su ligazón con lo divino. El monte Horeb es un sitio de oración reflexiva. La lluvia sigue a la sequía, la pródiga cosecha calmará el hambre del pueblo. En cierto modo, es la mitad más romántica de la obra porque la orquesta se complace en describir los fenómenos naturales que tan caros resultan al paisajismo narrativo del arte romántico, con su poesía y su pintura en primer lugar. Pero hay más y es el perfil profético de Elías, el que va y viene del mundo celestial al mundo terrenal, y que diseña la promesa mesiánica, la cual, aún sin explicitarse, involucra la llegada del cristianismo. Elías aparece como antecesor de Pablo y, sin decirlo, anunciador de Jesucristo. Oye la voz de Dios, escucha a los ángeles, dialoga con ellos, dispone de la Palabra que cruza la frontera de lo natural con lo sobrenatural, todo por ministerio de ese lenguaje metamórfico que es la música.”

Dado todo lo anterior, no es de extrañar que el arranque del coro nos transportara a esas emociones que la vida mantiene ocultas pero no olvidadas y que son capaces de revolver lo más íntimo de nuestras experiencias. (Discúlpeseme la traducción personal, pretendidamente poética):

“Hilf, Herr! Hilf, Herr! Willst du uns denn gar vertilgen? Die Ernte ist vergangen, der Sommer ist dahin, und uns ist keine Hilfe gekommen! Will denn der Herr nicht mehr Gott sein in Zion?

(¡Ayuda, Señor, ayuda! ¿Quieres borrarnos acaso? Ha llegado el verano tras la siega sin tu ayuda. ¿No quieres ya ser Dios de Sion?)”

O bien cuando más adelante canta:

“Dank sei dir Gott, du tränkest das durst’ge Land! Die Wasserströme erheben sich, sie erheben ihr Brausen. Die Wasserwogen sind groß und brausen gewaltig. Doch der Herr ist noch größer in der Höhe.

(Gracias, Dios, a ti, que das de beber a la tierra sedienta. Se alzan con su clamor los torrentes y se agigantan las olas poderosas y, sin embargo, tú en lo alto los superas)”

La apoteosis final pone los pelos de punta:

“Alsdann wird euer Licht hervorbrechen wie die Morgenröte, und eure Besserung wird schnell wachsen…

(Suscitará el arrebol de la mañana vuestra luz y os dará con presteza vuestra cura)”

El Amén final, que el idioma hebreo ha hecho permanentemente universal, es el punto perfecto que corona tan gran obra y tan perfecta interpretación.

No se puede pasar por alto a Elías, además de otras muchas intervenciones, cuando implora a Yahveh la curación del hijo de la viuda que le ha acogido:

“Gib mir her deinen Sohn! Herr, mein Gott, vernimm mein Fleh’n! Wende dich, Herr, und sei ihr gnädig, und hilf dem Sohne deiner Magd! Denn du bist gnädig, barmherzig , geduldig und von großer Güte und Treue! Herr, mein Gott, lasse die Seele dieses Kindes wieder zu ihm kommen!

(Tráeme a tu hijo. Atiende , Señor, mi súplica y sé clemente a esta mujer que pide ayuda para su hijo. Tú eres clemente, compasivo, paciente y de gran bondad y fidelidad. Haz que vuelva otra vez el aliento de vida a este niño.)”

Sería interminable la mención de tantos pasajes de solistas, coro y orquesta como hicieron de esta interpretación un cúmulo de inolvidables emociones. Gracias desde aquí a todos ellos. Gracias, Vicky, por la oportunidad de disfrutarlo.

De las circunstancias personales de las que se alimentó mi predisposición emocionales, dejo solo aquí dos:

Una glosa al salmo VIII, recogido en el final del oratorio, que escribimos hace veinticuatro años:

Cuántas veces he visto la montaña,
la diminuta flor, el manso río.
Cuántas veces acaricié el rocío
que perlaba la tela de una araña.

Cuántas veces el verde de la braña
suavizó las arenas de mi estío.
Cuántas veces creí que Tú, Dios mío,
filtrabas el paisaje hasta mi entraña.

Pensaba entonces en el ser del hombre
que lleva dentro clara una semilla,
una muda sorpresa agazapada.

No es extraño que el mundo así me asombre
y me transporte a aguas de otra orilla
donde Tú, Dios, acoges mi mirada.

Ésta versión particular del  clamor de Isaías en el recitativo 30

Trabajé consumiéndome sin éxito.
Si el cielo se rasgara y descendiera
y los montes temblaran y gritaran;
si la maldad cediera ante lo insólito…
¿Por qué quedo en mi senda tan perdido
y tan lejos de todo sentimiento?
¡Permite que una vida así concluya!

Y este penúltimo poema de El Desgarro:

Nada desaparece para siempre, resiste
en algún sitio, alguna fotografía,
algún colgante o carta de despedida,
cualquier cosa como una puerta
entornada de regreso. Nada desapa-
rece del todo, aunque esté vacío su
lugar y no podamos alcanzarlo, sigue
ahí, de alguna forma, consolando
tanto vacío absurdo y pérdida sin
sentido. Nada en esta vida muere
por completo, permanece en algún
lugar de nosotros. Aún somos su
último aliento.

Desgraciadamente no nos es posible traer aquí ninguna grabación de la versión, para nosotros única, de la ORCAM, pero si alguien que lea esto quiere tener una idea del oratorio, puede descargarse el libreto de http://www.orcam.org/media/docs/PROGRAMA%2021-26%20de%20junio.pdf y escuchar este interpretación de la Radio Filharmonisch Orkest con el  Groot Omroepkoor bajo la dirección de Marcus Creed :

 

Deberes veraniegos

El día 11 de setiembre nos reencontraremos en un nuevo periodo de ensayos para el próximo curso 2018-19. Nuestra más acuciante tarea será la preparación del concierto del 30 de octubre en el que hemos de participar con la ORCAM en el Auditorio Nacional según lo previsto.

Aprovecharemos no pocas ocasiones de mantener vivo ese propósito durante los próximos meses mediante estas notas que iremos dejando por aquí a disposición de todos.

Será en primer lugar una referencia al autor de la obra objeto de nuestro aprendizaje: la Cantata sobre los Carmina Burana, del compositor y pedagogo musical Karl Orff (1895-1982), muniqués de ascendencia bávara, familiarizado con la música desde los cinco años, en que comenzó a estudiar piano, pero más dedicado a la composición musical que a la interpretación instrumental.

Su dilatada vida fue agitada y controvertida por su presunta colaboración con el régimen nazi, ferviente defensor de sus composiciones, sobre todo de los Carmina Burana. No obstante, el conjunto de su numerosa obra contiene la trilogía Trionfi, en la que, además de Carmina Burana , estaban los Catulii Carmina y El Triunfo de Afrodita, con una variedad y aceptación ampliamente reconocida por encima de cualquier afinidad política.

De toda maneras, lo más esclarecedor de su vida a efectos de su influjo posterior, no son los datos, tantas veces determinados por las circunstancias históricas, que pueden consultarse en Wikipedia, sino la actitud y, la dedicación y el compromiso con una profesión que dejó una huella fecunda tras de sí.

Así leemos en poemas como los de Mario Benedetti:

Quién hubiera dicho
que estos poemas míos
iban a ser
de otros.

O los de Pedro Casaldáliga:

Al final del camino me dirán:
¿Has vivido?
¿Has amado?
Y yo,
sin decir nada,
abriré el corazón lleno de nombres.

Así, efectivamente podemos considerar como fecunda y relevante la obra de Karl Orff por cuanto es la muestra de una música vivida intensamente y trabajada como una contribución a un arte destinado a emocionar con el hallazgo de múltiples recursos dirigidos al corazón de quienes quieran escucharle con ánimo abierto.

A eso sin duda ha de contribuir, como ya hemos experimentando otras veces, la intensa afinidad que nos une a la música coral a través de la siempre afectivamente cercana de la ORCAM.

De cerca y de lejos: Unos meses de descanso.

Es actitud constantemente observada en el pintor la de ver como se aleja para ver la totalidad de su obra y como se acerca para acceder al detalle que estima necesario para el resultado final que se propone.

No de otra manera puede considerarse la utilidad del zoom en la cámara de un fotógrafo, con su posibilidad de comparar el paisaje en detalle y en amplia perspectiva con objeto de descubrir los puntos que mejor pueden hablar del todo desde una parte significativa.

Todos lo hacemos de una manera u otra: miramos un punto de nuestro actual devenir para evocar recuerdos de toda una vida pasada; cerramos los ojos al finalizar el día para mirar interiormente sin interferencias el último periodo transcurrido; reflexionamos sobre los aspectos positivos o negativos del nuestro último conjunto de actividades para adoptar consecuencias útiles para nuestro futuro y, quizás también, buscamos el distanciamiento de nuestra reciente actividad con miras a retomarla posteriormente con renovado ímpetu y más exacto enfoque.

Este comienzo del verano nos señala -acaso algo antes que otros periodos anteriores- el momento de nuestro descanso vacacional con respecto a nuestros ensayos y actividades corales, sin prescindir por ello de los deberes que nos dejamos marcados para nuestro estudio individual con vistas al próximo mes de octubre.

La convivencia vecinal en el mismo barrio para muchos, lo mismo que el contacto tan bien propiciado para todos por las redes sociales y los medios comunicativos, tan disponibles hoy día, sin duda nos proporcionaran el contacto que la amistad y la actividad reciente nos han venido deparando en los nueve últimos meses transcurridos. La permanencia, por otra parte, durante el descanso veraniego en otros ambientes y ocupaciones contribuirán sin duda a proporcionarnos nuevos puntos de vista que añadir a nuestra experiencia de aficionados la música coral.

Sabemos que, como sucede con el “hasta mañana” habitual con que nos despedimos al finalizar el día, el “hasta octubre” de hoy, no tienen ambos de despedida más que la entrada en un periodo de descanso, de una noche allí o de un verano acá, del que salir con renovados ánimos para retomar nuestras actividades habituales.

Así pues, esta rutinaria despedida no será más que un alejarse para ver el todo con miras a acercarse luego para trabajar en el detalle. Este espacio virtual de las páginas que por aquí vamos escribiendo seguirán siendo, en las medida de las posibilidades y de la inspiración personal, un lazo permanente que seguirá siendo vínculo entre quienes compartimos afición y amistad.

De lejos, pues, durante un periodo, para llegar de cerca al finalizarlo mejores que cuando lo comenzamos. Quien esto escribe no encuentra mejor modo de cerrar los ojos que con esta Gymnopedia nº 1, de Erik Satie que recomiendo:

O esta exposición de pintura impresionista:

 

Al gunos temas pendientes para el próximo curso

Serán sin duda muchas las actividades que irán definiendo nuestro próximo curso en esta constante afición nuestra por la música coral. De momento, dejaremos constancia de unas partituras sencillas para no perder contacto con nuestros sanos hábitos de aprendizaje y un proyecto de participación.

Con respecto a las primeras, nos remitiremos a lo ya dicho hace pocos días sobre la partitura “Pater  Noster” de NIkolai Kedrov (Sr.) que incorporaremos a nuestro repertorio con vistas a utilizarla en las no pocas actuaciones que nos van surgiendo en diferentes acontecimientos litúrgicos que suelen presentársenos.

Una segunda sería la preparación de la Obra de Ariel Ramírez y Félix Luna “A la Huella” a la que también nos hemos referido últimamente.

Serán indudablemente muchas más las que iremos incorporando a nuestro repertorio una vez comencemos el nuevo curso en septiembre. De momento dejamos aquí la referencia a estas dos, siquiera sea como motivo de práctica veraniega.

Otro evento de indudable trascendencia que nos irá ocupando gran cantidad de tiempo será la aceptación ya confirmada de nuestra coral en la representación de la Magna obra de los “Carmina Burana” de Karl Orff:

“CARMINA BURANA PARTICIPATIVO

CONCIERTO PARTICIPATIVO DE LA COMUNIDAD DE MADRID

ORQUESTA Y CORO DE LA COMUNIDAD DE MADRID

CARMINA BURANA

QUÉ HACEMOS

 

Ponemos al alcance de todos los amantes de la música coral de la Comunidad interpretaciones de obras esenciales en espacios especialmente representativos. Estos conciertos constituyen una experiencia única que reúne a coros y cantantes aficionados a la música coral con orquestas y coros profesionales junto con solistas y directores de gran prestigio en la interpretación de obras emblemáticas del repertorio sinfónico-coral de todos los tiempos.

 

A QUIÉN SE DIRIGE

 

A todos los coros amateur de la Comunidad de Madrid y a aquellas personas de la Comunidad aficionadas a la música coral que quieran participar en la interpretación de CARMINA BURANA, de Carl Orff, una de las obras cumbre de la música clásica de todos los tiempos, junto a la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid bajo la dirección del Maestro Víctor Pablo Pérez.

 

Esta iniciativa pretende convertirse en un evento referencial de la Comunidad de Madrid con vocación de consolidarse como una actividad coral de especial relevancia a celebrarse en nuestro territorio con carácter anual.

 

CÓMO LO HACEMOS

 

Carmina Burana es una cantata escénica del siglo XX compuesta por Carl Orff entre 1935 y 1936, utilizando como texto algunos de los poemas medievales de Carmina Burana. Se estrenó el 8 de junio de 1937 en la Ópera de Frankfurt dirigida por Oskar Wälterlin. Desde su estreno, se ha convertido en una obra icónica del repertorio sinfónico-coral, siendo una de las más interpretadas de todos los tiempos y que mayor aceptación ha tenido por parte del público.

 

La participación en esta obra permite a los coros y cantantes participantes interpretar coros tan conocidos y vibrantes como el “O Fortuna” junto a la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid. Los cantantes prepararán la obra durante varias semanas, bien con sus propios coros y directores, bien de forma conjunta junto a directores y preparadores proporcionados por el Coro de la Comunidad de Madrid, en un proceso en el que el aprendizaje es continuo, culminando en un concierto de gran calidad en virtud del trabajo, entusiasmo y energía de todos los participantes.

 

CUANDO LO HACEMOS

 

El concierto participativo tendrá lugar el martes 30 de octubre de 2018 a las 19:30 horas en el Auditorio Nacional.

 

¡

 

Se establece un plazo de inscripción para los coros y personas aficionadas que, a título individual, deseen participar, entre el 17 y el 31 de mayo de 2018. Las solicitudes deberán ir dirigidas al correo elenajerez@orcam.org

 

Una vez recibidas todas las solicitudes, la organización realizará audiciones a los aspirantes que considere conveniente. Las audiciones tendrán lugar durante el mes de junio o julio en la Sede de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (Calle del Mar Caspio nº 4) en las fechas que se publicarán una vez recibidas todas las solicitudes. Para las audiciones las personas convocadas deberán llevar preparado el primer número de Carmina Burana: “O Fortuna”.

 

Los coros que soliciten participar estarán exentos de audición y su participación tendrá preferencia sobre las solicitudes de participación individual. El orden de prioridad en la aceptación definitiva de un participante individual se establecerá en función del número de cantantes necesario para cada cuerda y el resultado de la audición, si procede. Se establece un número máximo total de 350 cantantes.

 

Una vez comunicada y confirmada la participación en el proyecto, los participantes individuales seleccionados intervendrán en los ensayos previstos que se realizarán durante los meses de julio, septiembre y octubre en la Sede de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid según calendario establecido.

 

Con el fin de unificar los criterios de interpretación y directrices del Maestro Víctor Pablo Pérez, el Subdirector del Coro de la Comunidad de Madrid acudirá a algunos de los propios ensayos de los coros participantes para trabajar con ellos, coordinándolo oportunamente con los/las  directores/as de cada agrupación coral.

 

El calendario de audiciones y ensayos se comunicará una vez recibidas las solicitudes en el plazo establecido.

 

La participación en el proyecto no conllevará cuota alguna.

 

Toda la información relativa al proyecto CARMINA BURANA PARTICIPATIVO se podrá consultar en nuestra página web http://www.orcam.org

 

NÚMEROS A INTERPRETAR POR EL CORO PARTICIPATIVO

 

Fortuna imperatrix mundi

 

O Fortuna Completo

Fortune plango vulnera Desde 2 compases antes del Nº 12 al FINAL (parte forte)

I – Primo vere

 

Ecce gratum Completo

Uf dem Anger

 

Floret silva Primeros 8 compases (y repeticiones del mismo pasaje)

9.b) Swaz hie gat umbe             De Nº 69 a Nº 70 y últimos 9 compases

 

Were diu werlt alle min Completo

III – Cour d’amours

 

Circa mea pectora Completo

Tempus est iocundum 6 últimos compases

Fortuna imperatrix mundi

 

O Fortuna Completo

Más información en la página de la ORCAM

http://www.orcam.org/noticia.cfm?id=3811

 

Con esta breve insinuación de algunos proyectos pendientes, podemos irnos situando ante el periodo que nos espera a partir de septiembre.

Un curso más completado

En el momento de dar por concluida hoy nuestra actividad coral oficial durante este curso, se impone una mirada reflexiva a lo hecho antes de otra prospectiva a lo por hacer:

En cuanto a la primera vemos que no ha sido en vano el tiempo transcurrido desde el pasado octubre al presente junio. Si miramos hacia atrás sin ira veremos que poco a poco hemos ido llenando las horas de trabajo con no pocas realizaciones satisfactorias y fructíferas, no solo de actuaciones sino de aprendizaje:

7-9-17 Aprendizaje de “Dos nanas para un Niño Dios”, de José Zárate.
11-9-17 Aprendizaje de “O que buena Nueva”, de Francisco Guerrero.
13-9-17 Aprendizaje de “O little town ob Bethlehem”, popular en EEUU u Reino Unido.
16-9-17 Aprendizaje de “God rest you merry gentlemen”
21-9-17, Incorporación del Melody Player a nuestros medios de aprendizaje.
28-9-17 Aprendizaje de “La estrella de Oriente”, de José Luis Blasco Díez.
5-10-17 Aprendizaje de “En natus est Emmanuel”, de Michael Praetorius
10-10-17 Inauguración del nuevo retablo de la parroquia del barrio con musica religiosa de Gounod, Bach, Victoria, Händel y Mozart.
20-10-17 Actuación en nuestro barrio con musica conocida de nuestro repertorio.
31-10-17 Aprendizaje de “Da rosa rosiña”
2-11-17 Aprendizaje de “Oi Bethlehem”, de Aita Donostia.
12-11-17 Anotación del recurso a la “Biblioteca Digital Hispánica” para consulta de obras interesantes.
1-12-17 Participación de componentes de nuestro coro en el “Mesías 2017”.
15-12-17 Actuación navideña en Oratorio Caballero de Gracia
17-12-17 Reincorporación del “Villancico de las campanas”, de Mykola Leontovich.
21-12-17 Actuación navideña en Parroquia La Cena del Señor
27-12-17 Actuación navideña en Parroquia San Gabriel Arcángel
3-1-18 Actuación navideña en Palacio Cibeles Madrid.
8-1-18 Aprendemos “En los surcos del amor”, de Carlos Guastavino.
11-1-18 Retomamos “Le Baylère”, popular de La Ouvernia.
24-1-18 Aprendemos “Aita gurea”, de Francisco de Madina
3-2-18 Retomamos “Ojos Claros y serenos” de Francisco Guerrero.
17-2-18 Participamos en el XXXI ciclo de conciertosorganizado por la Federacion Coral Madrileña con una actuación en la Iglesia Parroquial del SAntísimo Cristo de la Salud.
2-3-18 Aprendizaje de “Parranda” popular canaria.
8-3-18 Aprendizaje de “La copla del mecedor” en versión de JoséLuis Blasco.
10-3-18 Aprendizaje de “Cantares”, de Joan Manuel Serrat.
15-3-18 Cantamos en un funeral en la Iglesia de San Fernando.
1-5-18 Acuación en en el Centro de Arte Contemporáneo, de Málaga.
2-6-18 Actuación en la XXXI Primavera de la Música en nuestro barrio.
8-6-18 Actuación en CEIP Escuelas El Bosque con motivo de su primer centenario.
3-6-18 Participación en el concierto de “Voces para la Paz”
20-6-18 Comenzamos el aprendizaje del “Pater Noster” de Nikolai Kedrov.

Es evidente que no podemos acumular las actividades de muchos otros coros, pero si podemos vanagloriarnos de haber sabido conjuntar amistad, afición y realizaciones fructíferamente con nuestro tiempo y aptitudes disponibles.

Pater Noster de Nikolai Kedrov (Sr.)

A la hora de enfrentarnos a una obra tan aparentemente sencilla como el Pater Noster de Nikolai Kedrov, quizás lo más efectivo sea escuchar estas versiones del mismo:

Y, sobre todo, estas versiones en ruso en las que se manifiestan las características propias de la liturgia ortodoxa bizantina (Voces masculinas solo algunas) con una impresionante nota baja final (B1):

De esta obra de Nikolai Kedrov (Sr. Para distinguirlo de su hijo Nikolai Kedrov Jr, también compositor) recogemos de Wikipedia las versiones citadas en ella:

Solo nos queda poner todo nuestro interés en obtener lo mejor de esta obra tan aparentemente sencilla.